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El actor Mauricio Dayub, ganador del ACE de Oro, desde los estudios de Radio Caput, en conversación con Nora Lafón, contó: “Cuando el teatro te espeja algo de tu propia vida, te lleva a esos mismos lugares inolvidables. Por más que venimos escuchando en estos últimos años que todos necesitamos reírnos para olvidarnos de la realidad, está bien eso. Pero si logramos la emoción, eso cambia la vida“.

Premios ACE

Es el premio del teatro, todos sabemos que los que votan son los que saben de teatro, que ven teatro. Es un premio transparente en ese sentido. Si bien todos los premios tienen esa cuota de polémica y todos también nos sentimos capaces de saber quién debería estar y quién no”.

“Pero lo difícil que se hace en un país como el nuestro, en donde hay más de 350 espectáculos en los meses fuertes, elegir ternas es complicadísimo”.

¿Cómo te decidiste por la actuación?

“Yo nací en Paraná y a los 19 años me fui a estudiar Ciencias Económicas porque me gustaba el teatro, pero no sabía cómo hacer, no me animaba a decírselo a mis padres, no era una carrera. Y apenas empecé la Facultad de Ciencias Económicas, un día yendo a una clase de Economía, vi pasar a un actor que había visto la noche anterior que hacía ‘La cantante calva’“.

“Yo me tiré del colectivo, lo paré y le dije que quería ser actor. Él justo iba a un ensayo y me invitó, me dijo que me presentaba al director, en ese momento decidí faltar a la clase e ir al teatro. Ahí empecé a hacer mis primeras obras”.

¿Cuál fue tu primer triunfo?

“Tuve un insight, en ‘Compañero del alma’, sobre la vida de Miguel Hernández, que hice en el teatro del pueblo. En una escena me acuerdo que el poeta Miguel Hernández se iba de su pueblo a la estación para tomarse un tren para ir a Madrid donde se iba a encontrar con Neruda”.

“La escena estaba puesta sólo con un banquito de madera y paja. Yo tenía que contarle al público que me iba de mi pueblo, que llegaba a la estación, que me subía al tren. Y con el movimiento del cuerpo y los textos que tenía la gente se imaginara que yo viajaba y llegaba a la estación de Madrid“.

En una de las funciones me dí cuenta que el público veía la estación, el tren, el arranque del tren, y mi llegada a Madrid. Si yo puedo trasladar esto y siento que el público lo siente y lo ve dije: ‘yo me quiero quedar haciendo esto para siempre‘”, concluyó.

Pasó en Caput #Entre lo PúblicoYLoPrivado