La docente de filosofía y directora del Observatorio de Géneros en la Justicia, Diana Maffía, se refirió a cómo las raíces del pensamiento occidental se convirtieron en convenciones patriarcales que persisten hasta el presente y analizó la posibilidad de cambiarlas.

En diálogo con Filosofía Rock Diana Maffía se refirió a la importancia de la tradición en nuestra cultura y a la posibilidad de ruptura de ese orden. Sostuvo que «la tradición es muy persistente, por eso hay que tener mucha paciencia e insistentemente prepararse para buscar una fisura que de lugar al cambio. Nosotras lo vivimos con la ley del aborto, después de 40 años de remarla la conseguimos». Haciendo un repaso histórico Diana Maffía afirmó que «el contrato social de la modernidad dejó afuera de la ciudadanía a los pobres, a las infancias, a las mujeres, a las personas de color y los indígenas.. Algunos varones blancos, ricos se apropiaron de las leyes, de la política, de los derechos». En relación a los excluidos de dicho contrato consideró que «los más vulnerables tienen derecho a hablar en primera persona, a tener una ciudadanía plena y no ser tratados de manera paternalista, es decir que algunos iluminados piensen por ellos», por ello recalcó que las intervenciones sociales deben tener en cuenta las necesidades y demandas de las personas de carne y hueso.

En cuanto a las resistencias sostuvo Diana Maffia que «las feministas Impugnamos las características de ese mundo que los varones poderosos diseñaron, queremos discutir el diseño» continuó, y propuso que «hayan resistencias en común, una alianza de las alteridades llevadas por el impacto que en sus vidas tuvo la pérdida de derechos».

A modo de apuesta epistemológica propuso la Doctora en filosofía «repensar las categorías y recortarlas para que contengan a quienes quedaron afuera de esas significaciones, por ejemplo el singular masculino deja toda una porción de gente fuera, modificar el lenguaje corriente (en referencia al inclusivo) tiene un sentido político, da una apertura ideológica que nos permite ver de una manera más integral».

En conversación con Elizabet Vega Gron, Andrea Cuéllar Camarena y Pablo Rizzi, se refirió a la negativa del poder judicial a aplicar la ley Micaela, al respecto manifestó Diana que «el poder judicial es el más conservador» y que «igualmente hay muchas áreas de la justicia que la aplica». «El problema con la Corte Suprema fue, llamemósle, de jurisdicción, no aceptaron que el Ejecutivo les impusiera la capacitación». En ese sentido afirmó que «cambiar los estereotipos de género es muy costoso, incluso instituciones que aplican la ley Micaela siguen teniendo dificultades, por ejemplo hay claustros universitarios que tienen problemas de violencia graves (…) se aplican los protocolos de una manera tímida todavía, los poderes son muy fuertes. Son estructuras que conservan las cosas como siempre se han hecho». En la actualidad, dijo Diana Maffía, «hay maneras indirectas de encubrir hechos muy asentados y proteger los  intereses de siempre». Para ilustrar dicho punto resaltó con respecto a los representantes del congreso que «aún con ley de paridad, el 39% de los legisladores son mujeres, el año que viene a los sumo habrá 41% y ya llevamos 2 elecciones con la ley con paridad, es decir que hay una reticencia para extender esa capacidad de decisión. Los varones completan las listas con mujeres de manera que ellos mantengan el poder».

En cuanto a mujeres poderosas en la arena política Diana Maffía señaló que «Cristina estuvo enormemente legitimada por la elección popular pese a que el modo de postularse no es alcanzable por cualquiera» y  subrayó que «no se puede negar su figura de estadista y de mujer poderosa pero CFK es una excepción, no ha podido trasferir a otras mujeres su poder».

Para finalizar se (y nos) propuso «pensar la vida con reglas equitativas para todo el mundo, pero eso hoy no se cumple».