El gobierno nacional decretó que el miércoles 18 de mayo sea feriado nacional por realizarse el Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda que desplegará, a través del Instituto de Estadísticas y censos (Indec), a 600.000 censistas para llegar a los 16.000.000 de hogares en el país, que recabarán valiosa información sobre la situación de vida de las y los argentinos.

La socióloga, historiadora y asesora presidencial, Dora Barrancos en comunicación con Radio Caput sostuvo que “las prioridades del censo, que fue desplazado por la urgencia que implicaba la pandemia y se realizará este año, pasan por la aplicación de una metodología por vía digital y por dos aspectos importantes desde lo conceptual: como la identidad socio-étnica, porque tenemos múltiples comunidades social y étnicamente diferenciadas; y la otra es el registro de la identidad autopercibida en materia de género, lo cual es completamente original, por lo menos para América Latina”.

El censo permite tener datos certeros para establecer un diagnostico sobre los diferentes aspectos de la vida de la población. Aparte de datos demográficos, un censo indaga en cómo está compuesto el hogar, a qué se dedican sus integrantes, qué calidad de empleo tienen y qué tan alcanzados están por el sistema de seguridad social; traza perfiles socio-económicos de acuerdo a las condiciones de vida e intenta comprender en datos cuantitativos, los estilos de vida de un universo poblacional inabarcable de otro modo. 

El Censo debe dar una base para poder hacer el resto de las estadísticas, para tener más datos, con más nivel de precisión y mayor periodicidad, que lleven a procesos y decisiones de más eficacia. El objetivo del Censo, según establece el Indec, es “contar –sin omitir ni duplicar– a todas y a cada una de las personas, hogares y viviendas” para “cuantificar y analizar la estructura demográfica y socioeconómica y la distribución espacial de la población”.



El Censo debía realizarse en 2020 pero se postergó por la situación sanitaria debido a la pandemia de coronavirus. Esta vez incluirá una versión digital que los ciudadanos podrán completar a partir del 16 de marzo, desde ese momento, y durante los dos meses siguientes, quienes quieran autocompletar el censo podrá hacerlo de manera sencilla a través de la computadora, cuando termine de completar la información el sitio le va a dar un código. El miércoles 18 se recorrerán las viviendas y, en caso de haber completado el cuestionario digital, los censistas requerirán el código alfanumérico del comprobante del e-Censo y lo anotarán en el formulario papel, porque es la forma de vincular a esa vivienda con la ubicación geográfica,

A once años de haberse realizado el último censo, en 2010, los indicadores más esperados son los que refieren a la cantidad de habitantes y a la estructura por sexo y edad de la población. Permitirá conocer, por ejemplo, cuánto impactó en la demografía nacional una pandemia mundial. Sin embargo el principal aporte es la distribución territorial, es decir, saber dónde viven las personas y cómo se modificaron las distintas localidades para hacer la planificación urbana correspondiente, mejorar las condiciones de las distribuciones urbanas en más rápido crecimiento. Un Censo permite conocer dónde hay que construir nuevos hospitales porque se expandió la población. Lo mismo en término de escuelas o espacios públicos. Son datos que sirvieron para llevar adelante el Plan Estratégico de Vacunación, por el cual la población completó sus datos familiares y residenciales en el sistema CUIDAR, lo que facilitó la distribución de dosis de vacunas en todo el país.

El próximo Censo tiene la particularidad de que el cuestionario contará por primera vez con preguntas sobre identidad de género, lo cual permitirá contribuir al reconocimiento de una sociedad que no es estrictamente binaria, y de autorreconocimiento étnico de pueblos indígenas y afrodescendientes, que se sumarán a las consultas básicas sobre educación, migración, ocupación y cobertura de salud. El formulario incluirá además una pregunta sobre discapacidad que servirá para construir encuestas específicas a futuro que profundicen la información.

Otra novedad es que se pedirá el documento nacional de identidad de los integrantes del hogar para construir un Registro Estadístico de la Población que permita relacionar los datos entre censos, encuestas y registros administrativos.

Según los resultados del Censo 2010, en Argentina había 40.117.096 de habitantes, casi 4 millones más que lo arrojado por el censo anterior, en 2001. Las proyecciones indican que actualmente en el país viven 45.808.747 personas, pero es sólo una estimación. El número exacto se sabrá en unos meses más.