Compartir

Roberto Caballero y Cynthia Ottaviano analizaron la crisis en Brasil y sus repercusiones en nuestro país. “Los acusadores de Dilma Rousseff son los coimeros. Entonces se produce un vacío de representación institucional enorme. Los que tendrían resolver son del Poder Legislativo, pero han quedado tan manchados, tan salpicados, que no saben cómo hacer”, sostuvo Caballero. “No hay forma de que una empresa del ámbito privado dé dinero sucio, es decir, dé coimas a un funcionario público y no quede una huella administrativa”, afirmó Ottaviano.

Roberto Caballero

Están queriendo justificar la recesión continua, el no brote verde, a partir de la crisis en Brasil. Ahora encontraron una nueva explicación. En un momento fue que ganó Trump; en otro momento fue la pesada herencia; y ahora la explicación es que Brasil está en un tembladeral institucional y esto produce complicaciones económicas”.

“Casi siempre lo que pasa aquí en la Argentina pasa primero en Brasil”.

Los acusadores de Dilma Rousseff son los coimeros. Entonces se produce un vacío de representación institucional enorme. Los que tendrían resolver son del Poder Legislativo, pero han quedado tan manchados, tan salpicados, que no saben cómo hacer”.

Cynthia Ottaviano

“¿Cómo es posible que para que existan esos grados de corrupción tan profundos entre el ámbito público y el privado, esa misma sociedad que produce esos niveles de corrupción tan altos, tengan un Poder Judicial, como quieren decir aquí en la Argentina, absolutamente limpio y transparente? Eso sólo puede caber en una mente hasta fantasiosa”.

“Cada vez que hay un cohecho, cada vez que hay el pago de una coima, hay una huella administrativa. No hay forma de que una empresa del ámbito privado dé dinero sucio, es decir, dé coimas a un funcionario público y no quede una huella administrativa”.