María Celeste Perosino a través de sus investigaciones desde la oficina de Derechos Humanos en el Banco Central y en la Comisión Nacional de Valores, recabó evidencia acerca de los delitos económicos sucedidos durante la dictadura. Contó que “con la publicación del libro La Dictadura del Capital Financiero esperamos aportar información valiosa para que la justicia investigue a los civiles que participaron y se enriquecieron con la dictadura” 

María Celeste Perosino es arqueóloga y doctora en Filosofía de la UBA. En 2012 fue coordinadora de la Oficina de Derechos Humanos de la Comisión Nacional de Valores del Banco Central. En diálogo con Elizabet Vega Gron en Lugares Comunes, presentó el libro «La Dictadura del Capital Financiero» de Editorial Continente, que escribió junto a Bruno Nápoli y Walter Bosisio y el apoyo del sindicato La Bancaria, conducido por Sergio Palazzo, que investiga a la Comisión Nacional de Valores (CNV) y el Banco Central (BCRA) donde «en un contexto favorable como lo fue le segundo mandato de Cristina, se abrieron los archivos y pudimos obtener información valiosa. Lo que obtuvimos estaba por fuera de lo que había en la justicia, fue un hecho democrático muy importante» relató. 

«La Dictadura del Capital Financiero da cuenta de la participación de civiles que estaban en el BCRA y la CNV, aporta información de cómo se conformó el directorio con las tres Fuerzas Armadas sentadas, de casos de de secuestro y desaparición de empresarios, vemos que la justicia no ha avanzado contra los civiles que han estado en el BCRA y Comisión Nacional de Valores«, relató María Celeste Perosino. También dio indicios de una parte del libro acerca del caso Banco de Hurlingham, que «es un expediente administrativo de la CNV, que en 1978 denuncian al Banco por subversión económica, los trabajadores llevados a Campo de Mayo e interrogan bajo tortura al directorio, y se apropian de Banco sin causa.» contó. 

Como caso paradigmático recordó la causa contra el Ingenio Ledesma, en la que «por su estado de salud Pedro Blaquier sigue sin ser juzgado a 45 años. Y resaltó que «ya sabemos que participaron civiles, hay pruebas de que tuvieron participación directa y que empresarios se dirimieron intereses por su cercanía a la dictadura».  

A su vez, contó Perosino que su área investigación se centra en analizar los archivos abiertos en años anteriores que denotan crímenes penales ye económicos, desde una perspectiva de los Derechos Humanos, con la creación de una oficina especifica de la que fue coordinadora «en un contexto que habilitó la creación en 2012 en el segundo mandato de Cristina, luego estuvo la experiencia en el Banco Central en 2014», y subrayó que «la agenda de Derechos Humanos era una política de Estado con una decisión política clara de avanzar de abrir archivos de los organismos estatales para analizar su rol en el golpe cívico y aportar la información a la justicia».

Pasó en Caput. Lugares Comunes.