Luego del anuncio, por parte del ministro de Seguridad Aníbal Fernández, sobre la compra de 100 pistolas Taser para grupos de élite en casos específicos, volvió a emerger la discusión acerca de si las pistolas, que envían una fuerte descarga eléctrica al cuerpo, son compatibles con las normas y la tradición vinculada a los derechos humanos en la Argentina.

En ese sentido, desde Radio Caput nos propusimos reunir argumentos y comprender un poco más del asunto, para lo cual fueron entrevistados los especialistas en derechos humanos: Raquel Witis, Luis Alén y Guillermo Torremare, que se suman a las reflexiones de la magíster en criminólogía Claudia Cesaroni quien sostuvo que «no es verdad que las Taser no son letales. Como es teóricamente menos letal, se usa con mayor discrecionalidad y eso es lo que hay que evitar».

Raquel Witis, integrante de la Comisión Memoria, Verdad y Justicia de Zona Norte y mamá de Mariano Witis, asesinado por la policía bonaerense luego de ser tomado como rehén en el robo de un banco en Beccar.

Witis manifestó: «Con las fuerzas de seguridad que tenemos, hay que pensar muy bien lo que se va a hacer. Debemos repensar de qué manera se ejerce el uso de la fuerza legítima. Las pistolas Taser producen un dolor impresionante, por lo que que puede ser considerada un instrumento de tortura. Con Macri se incitó el uso de armas de fuego en la calle, como en la reforma previsional y el 8 de marzo, me parece que dejarlas en manos de ese tipo de policía es un peligro», dijo Raquel y agregó que «hicimos notas públicas y una presentación ante la CIDH, creo que el gobierno puede tomar esta preocupación que tenemos los organismos de derechos humanos«.

La militante por los derechos humanos añadió que «con una policía que no está bien formada, el riesgo aumenta mucho. Las Taser en determinadas condiciones son letales, por ejemplo en el uso indiscriminado o sobre personas que tengan alguna afección preexistente. Es un riesgo que los organismos de derechos humanos no estamos dispuestos a correr, especialmente por la experiencia que tuvimos con las picanas. Preferiría no resolverlo de esa manera, habría que discutir más profundamente el uso de la fuerza», concluyó.

Luis Alén, ex subsecretario de Derechos Humanos de la Nación y director de la Licenciatura en Justicia y Derechos Humanos en la Universidad de Lanús.

Alén señaló que el uso de las Taser va en contra de las normas de nuestra Constitución y sostuvo que «desde la reforma de la Constitución en 1.994 la tortura y crueldad están incorporadas con jerarquía constitucional por lo que su legalidad es discutible. No es cierto que no son letales».

Además, afirmó que las Taser «en manos de una policía que no fue educada en el respeto a los derechos humanos es un gran problema. No creo que la policía esté cumpliendo con su función de dar seguridad, está señalada por el uso indiscriminado de la violencia y la violación de los derechos de los detenidos. La seguridad no puede ser a costa de violar los derechos de la gente».

Sobre la compra de pistolas Taser por parte del gobierno, consideró que «hay que enmarcarla en su debido contexto. Por la presión mediática el gobierno retoma temas que son muy sensibles. Las Taser siguen siendo malas, la policía no ha cambiado y su formación es una reforma que aún está pendiente».

«El Frente de Todos tiene fuerzas muy diferenciadas que no tienen un consenso sobre algunos temas como la seguridad, que es un tema pendiente tras 40 años de democracia o mejor dicho de estabilidad institucional, ya que la democracia es algo mucho más profundo. No creo que hayan sido estos 40 años todos de plena democracia«, afirmó Alén.

Y concluyó que «Aníbal Fernández está desempeñando un papel con el que estoy absolutamente en desacuerdo. No se puede cambiar así nomás de criterio, como lo hizo Patricia Bullrich, que es capaz de cualquier cosa por tener poder. Creo que la población reclamaba una política distinta, ahora ceden a esta cuestión y me parece que es un error que debemos señalar».

Guillermo Torremare, presidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), abogado de organizaciones sindicales y querellante en causas por crímenes de lesa humanidad.

Luego de que la APDH se opusiera a la compra de las Taser por el gobierno nacional, Torremare afirmó: «El argumento de mayor peso es que se las presenta como armas no letales, lo que es falso. Se corre el riesgo de usarlas en cualquier contexto y sin ninguna prevención, sobre personas desarmadas o que no están generando peligro. Vemos que fácilmente pueden convertirse en un arma letal, producen contracciones musculares muy similares a las picanas que conocimos durante la dictadura, sin dudas son picanas».

Además amplió que «hay un universo muy grande de población para las cuales estas armas son letales, por ejemplo quienes tienen riesgo cardíaco, de la tercera edad, enfermos mentales, embarazadas, personas bajo los efectos de drogas o que tomen medicamentos».

Sobre la historia las Taser, Torremare sostuvo: «El gobierno de la Ciudad las impulsó, en aquel momento judicializamos la compra ganamos en primera y en segunda instancia, luego el Tribunal Superior de la ciudad dio razón al proyecto de la Ciudad de Buenos Aires y habilitó el uso de las Taser condicionado al seguimiento de un protocolo».

Sobre la posibilidad de revertir la decisión de comprar estas armas, señaló que «el gobierno nacional es receptivo a los reclamos de los organismos de derechos humanos, ante cada caso concreto siempre hay un interlocutor del Estado. Por eso, tengo mucha esperanza en la posibilidad de que el gobierno rectifique el rumbo».

Pasó en Caput. #Calentando Motores