Más de ciento cincuenta personas se reunieron en las instalaciones de Radio Caput para realizar un acto en recuerdo de Hebe de Bonifini, en la tarde del miércoles 14 de diciembre. Se reprodujeron mensajes de Hebe de cuando realizaba su programa semanal en la emisora, la evocaron quienes la conocieron profundamente y se descubrió una placa que pone su nombre a la cocina de Radio Caput.

Todo comenzó a las 18 horas con un programa especial de Ahora y Siempre conducido por Ana María Careaga, Ana Fernández y Oscar Estelles en el que recorrieron anécdotas de una Hebe desconocida para quienes sólo se informan a través de los medios hegemónicos. Retrataron amorosamente a esa Hebe relajada, alegre, ocurrente, creativa que aparecía tanto en el aire como en los pasillos y en la cocina de Radio Caput, estando acompañada por compañeros y compañeras.

Algo de por lo que ella luchó estuvo presente a lo largo de toda la jornada y tanto las paredes vestidas con sus imágenes, objetos y libros queridos por ella, como las grabaciones que se escucharon, acercaron a estas personas a esa ternura que expresaba Hebe.

Más tarde se acercaron los oradores, que resaltaron su ejemplo de lucha y supieron describir la influencia positiva que tuvo Hebe en sus vidas, desparramando esperanza y alegría pese a todo. Luego, pasaron artistas que interpretaron canciones dedicadas o queridas por Hebe y el cierre estuvo a cargo de la reconocida militante feminista, Dora Barrancos.

Mensaje de Hebe de Bonafini y las Madres de Plaza de Mayo contando qué transmite Radio Caput y por qué ella la valoraba tanto.

A medida que caía la tarde era claro que sería una jornada llena de emociones en el edificio donde funciona Radio Caput, más de un centenar de invitados especiales ya estaban reunidos y ansiosos por evocar a Hebe.

A partir de las 19 horas comenzaron los testimonios en primera persona, así fue que el director de Radio Caput, Juan Martín Ramos Padilla, inauguró el homenaje diciendo: «este acto no podía ser de otra manera, poner su nombre a un espacio en la radio es el primer gesto que podemos tener para devolver un poquito de todo ese amor que Hebe le dio a Radio Caput. Todos los miércoles llenaba la radio de alegría, de vida y de enseñanzas. Hebe nos enseñó a pelear y a no especular. Hebe se la jugó siempre, incluso cuando más difíciles se ponían las cosas».

«La cocina es un lugar donde también se cocinan ideas, Hebe ahora está ahí, en la cocina mirándonos, tratemos de parecernos lo más posible a ella», concluyó Ramos Padilla.

La diputada nacional por el Frente de Todos, Mónica Macha, recalcó en sus sentidas palabras:»había una impronta de construcción de poder en Hebe, ella solía decir cosas que nos dejaban pensando, que no eran políticamente correctas, tenía una sinceridad que, aunque a veces duela, enseña. Se va esa voz, pero tenemos sus testimonios y los recuerdos. Siempre nos preguntamos qué diría Hebe en este momento. La recuerdo en 2004, en la última marcha de la resistencia cuando dijo que Néstor entendía la lucha y se abría una nueva etapa desde el Estado, así iba cambiando el eje con su conducción», señaló. «Ella necesitó transmitirnos la construcción de un humanismo distinto» concluyó Macha.

El periodista y biógrafo de Hebe de Bonafini, Ulises Gorini, contó la primera lección que le dio Hebe en 1982, destacó su espontaneidad, y describió cómo sus pequeños y grandes gestos se mezclaban con la emoción al entrevistarla. «Hebe venía de otro lado, no tenía la formación racionalista ni en el discurso político, era plebeya. Si tenía que decirle cerdo al Papa se lo decía. Siempre estaba corriendo los límites de lo posible, en ese sentido era una profunda revolucionaria, con ese sentido crítico y profundo que la caracterizaba». Por último, Gorini recalcó que «si bien está presente, cuánto nos hace falta».

Por su parte, Cristina Caamaño, abogada y docente de la Universidad de Madres de Plaza de Mayo, destacó en su alocución que «para recordar a Hebe, no hay que olvidarse de Las Madres de Plaza de Mayo, tenemos que ir los jueves, ir a la casa de Las Madres y acompañarlas». Agregó que «Las Madres visibilizaron el asesinato y la tortura, y pudieron probar que fue un plan sistemático, pusieron blanco sobre negro lo que era la dictadura y lucharon desde el primer momento, no demostraron el dolor y nos llevaron hasta los 40 años de democracia que se cumplirán el año que viene». Por último Caamaño, visiblemente emocionada subrayó unas palabras que le legó Hebe: «La revolución empieza cada mañana cuando uno se levanta y piensa qué hacer por el otro».

El exvicepresidente de la Nación, Amado Boudou, explicó que nuestra democracia tiene madres, y no padres, es una democracia parida por Madres como Hebe.
Es una democracia en que hay hombres que dicen que imparten justicia y maltratan al conjunto del pueblo argentino. Esas madres que fueron tildadas de locas merecen el máximo respeto. Ellas dieron todas las batallas, no sólo las que estamos seguros de ganar, ellas dieron batallas, incluso las que los que mandan no permiten. Nos enseñaron que las batallas que más valen la pena son las que en un principio parece que no se pueden dar.»

A continuación, el cantautor amigo de Radio Caput, Juan Rosasco, interpretó Tu Revolución, canción dedicada a las Madres de Plaza de Mayo.

La directora periodística del diario Página 12, Nora Veiras, sostuvo que “la ausencia de Hebe es evidente, hizo un último discurso en la Plaza de Mayo que nos dejó pensando. Hoy vemos que falta articulación política, Hebe creía en la política como herramienta de transformación. Ella era una esponja de lo popular, compartía con Diego Maradona eso de tener un registro de lo que pasa en el pueblo. Ella se ocupaba de dar respuesta a las necesidades concretas de miles personas. Hebe nos dejó miles de lecciones, ella veía más allá. Su elocuencia y la potencia de sus palabras lograban hacerse escuchar. Estuvo 25 años hablando de la reforma del poder judicial. Hoy tras 25 años vemos que hay un poder del Estado que horada a la democracia”, resaltó Nora Veiras.

Martín y Lucas Loza en Radio Caput interpretaron una de las canciones favoritas de Hebe en el día de su homenaje: Gallo Rojo y Gallo Negro.

La hija de Esther Ballestrino, una de las fundadoras de la Asociación Madres de Plaza de Mayo y psicoanalista, Ana María Careaga, manifestó: «se destaca mucho el lado intransigente de Hebe, pero ella también se daba lugar para las excepciones, era pública su posición con respecto a no identificar los cuerpos de los detenidos desaparecidos, pero con las tres madres desaparecidas ella entendió e hizo una excepción. Eso es lo que caracteriza a una dirigente, ella tenía una posición universal pero fue capaz de hacer lugar a la singularidad de ese hecho inédito. Entonces, nos pudo escuchar y volver a abrazar a sus compañeras, las tres madres desparecidas, Esther, Mary y Azucena y de alguna manera reencontrarse con ellas». Careaga agregó que «ellas fundaron un pacto civilizatorio, un acontecimiento histórico que cambió la vida a millones de personas, con su lucha crearon una presencia en la ausencia. Si no hubiera sido por esa lucha civilizadora, este país no sería lo que es, ni hubiera podido construir la verdad, memoria y justicia».

Un día Hebe Mateando en Caput, leyó completamente conmocionada la carta de Rodolfo Walsh a su hija Vicky, que se puede escuchar a continuación.

Jorge Pardés, quién fue productor del programa de Hebe en Caput, destacó que Hebe entendía a la comunicación como «un ejercicio de memoria y vinculada a un concepto colectivo. Un día estábamos haciendo un programa siendo estudiantes de periodismo, cuando la quisieron meter presa a Hebe. Al año siguiente hicimos una entrevista telefónica, luego una en el piso en que desplegó su saber comunicar y su concepto de lo colectivo. Alguien le ofreció hacer un programa de radio y ella al instante ofreció hacer su propio programa en Radio Caput«.

El periodista Luis Zarranz sostuvo que «Hebe amaba la cocina de las casas, ahí debaten las Madres, Hebe estaría muy contenta por este homenaje y la presencia de tanta gente admirable. Tuvimos el privilegio de ser contemporáneos de una luchadora como ella, en una Argentina sin muchas certezas, sabemos que cada jueves a las 15.30 va a haber alguien en la Plaza de Mayo recordando a los 30.000«.

Javier Corcuera en un comienzo, habló de las muchas Hebes que había: «Hebe tenía una gran ternura que quienes quieren mostrarla violenta no la conocen. De modo constante inventaba formas de solucionar problemas que no aparecen en los manuales de política, una vez hizo una permanencia pacífica por la detención de Facundo Jones Huala y otra vez irrumpió en una misa de la basílica de Luján. Hebe hacía cosas que eran fuera de lo común, tenía un gran poder para transformar las situaciones difíciles». Por último contó que «estando muy enfermo me mandó una planta a la terapia intensiva que me acompañó en mi recuperación. Ante la muerte y el horror estaba esa plantita de Hebe para recordarnos el poder de transformación que tenía esa mujer», contó Corcuera.

La socióloga e historiadora Dora Barrancos para concluir con las y los oradores, reflexionó brevemente sobre la figura de Hebe: «Hebe era barroca, era fácil disentir, había una ternura entre nosotras y una capacidad de auditar mi feminismo sin ponerse nerviosa. Hay muchas formas de ser mujer. El acto político más grande del siglo XX en la Argentina es el terrorismo de Estado y su contrariedad fueron las Madres y Abuelas», señaló.

«Las Madres no eran partidarias pero no eran una tabla rasa en política, discutían de política. Hebe fue un ser que emergió de un contexto de significación que la arrojó a tener fuertes discusiones. Ella que sabía de Lo Político, de las redes con otros», añadió. «Hebe cultivó el reto para defenestrar lo degradante y lo injusto. Hebe es más que un legado, más que un hito, es un prodigio que nos recuerda que no debemos inflexionar, ese gesto de inflexión no podemos permitírnoslo ante este porvenir incierto que se avecina, en una Argentina que tiene al poder judicial sublevado al Estado de Derecho. Cada quien tiene una Hebe en el corazón, no permitamos que las derechas estén cada vez más envalentonadas», concluyó Dora.

Pasó en Caput