El editor Christian Kupchik afirmó que «cada vez hay más sellos editoriales, hay una efervescencia creativa y muchas propuestas pese a la crisis mundial del papel. En otros países se sorprenden de la producción editorial argentina cuando ven las noticias de la crisis. Hay un público para todo, y el mundo editorial independiente es inabarcable, hay interés por todo tipo de literatura, siento que ayuda a que la realidad no nos pase por encima». Con la dirección de Rubén Szuchmacher, presenta su traducción de la obra del noruego Henrik Ibsen, «Cuando nosotros los muertos despertamos» en el Teatro Nacional Cervantes .
En el programa del jueves de Voces y Contexto, Adriana Prado conversó con Christian Kupchik, escritor, psicólogo y director de Leteo Edito sobre la obra del dramaturgo noruego Henrik Ibsen que tradujo al español. y de otras actividades culturales que atraviesan la actualidad cultural argentina.
Christian Kupchik valoró a los libros en papel pese a la crisis del papel por los altos costos y lo escaso que es, «las empresas invierten en cartón y materiales para el e–comerce, compras por internet, aún así se publican más libros que nunca, aparecen nuevos sellos, hay una efervescencia creativa y propuestas muy seductoras para editar. Hay público para todo, el mundo editorial independiente es inabarcable, hay interés por todo tipo de literatura. Tenemos una vitalidad que ayuda a que la realidad no nos pase por encima, porque suceden cosas nefastas», afirmó.
El carácter distintivo en los libros que Leteo edita es que nos llevan a otras indagaciones, producen alegría y satisfacción, son una experiencia estética. «hay una elección de tapas e ilustraciones muy originales, de gran cuidado, queremos que se vea como una obra única con algún detalle artesanal». Se viven tiempos interesantes en la industria editorial en Buenos Aires con las que vale la pena conectarse. Así lo sugiere Kupchik, quien contó que «estuve en México y se asombran de la productividad cultural y de actividades artísticas argentina viendo las noticias de la crisis económica que les llegan, tenemos una respuesta creativa que no se condice con el clima de época».
Kupchik se anima a ampliar el campo coloquial de lo que se enfrenta cotidianamente, y tiene entre sus predilecciones profesionales traducir a autores clásicos escandinavos. «Viajé a Suecia y el Estado me obligó a aprender el idioma, en 1980. Estudié, me gustó la lengua, me sedujeron los autores nórdicos e ingresé a estudiar filología allí. Son lenguas aglutinantes que llevan mucha poética, especialmente el islandés que está intacto desde el siglo X, no tuvo influencias de afuera», contó.
Recientemente entre otras traducciones tuvo la «alegría enorme» de traducir y adaptar «Cuando nosotros los muertos despertamos» del noruego Henrik Ibsen -autor de «Casa de muñecas» y «Un enemigo del pueblo- de 1899, y agregó que «era una obra desconocida para publico en español, sólo había una versión de 1924 en España, fue la ultima obra de Ibsen y es atípica respecto a toda su producción anterior. Alejandro Tantanián me propuso adaptarla para el maravilloso Teatro Cervantes y coincidimos en mantener literal del noruego el pronombre Nosotros en el título ayuda a que el publico sea el nosotros. No solo los personajes identificarse, que el público tenga una empatía con los personaje, en esta obra los personajen deben luchar contra sus propias contradicciones, se trata de los sacrificios que debe hacer un vencedor para llegar a serlo. Parece que él está ajustando cuentas con su propia existencia, su autoexilio de 27 años… como que quiso saldar deuda con sus propios fantasmas, demostrar el precio que debió pagar por su supuesta gloria, se trata de su testamento artístico».
Sobre la escena que le ofrece el Teatro Cervantes, para la obra que sigue en funciones hasta el 8 de abril, contó que «la belleza es un acuerdo entre el contenido y la forma, la obra pone de modo literal ese acuerdo entre contenido y forma, el trabajo de puesta en escena es maravilloso, superó mis expectativas. Hay una dialéctica entre lo que propone el texto y lo que sugiere la iluminación la escenografía sobre todo en acto final. se trata de un disfrute creativo y profundo».
«Cuando nosotros los muertos despertamos» se presenta en la sala María Guerrero del Teatro Nacional Cervantes, Libertad 815, de miércoles a domingos a las 20 a precios accesibles.
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