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“Hubo un enorme grado de inconsciencia de nuestra parte. Cuando nos levantaron el programa con Víctor Hugo en Radio Continental supe que no iba a tener lugar en ninguna lado, que no tenía sentido mandar currículums. Supe que todo lo que hiciera dependía pura y exclusivamente de mí y de mi equipo de trabajo”, así describió la periodista Cynthia García el momento en que comenzó a sentir la censura por parte del gobierno macrista.

La periodista Cynthia García formaba parte del equipo del programa televisivo 678, cuando asumió Mauricio Macri  fue despedida de sus espacios de trabajo. “Se me cerraron todas las puertas. Nunca me faltó trabajo, pero me falto empleo. Ningún medio del sistema tradicional me dio trabajo, ni ajenos ni propios en término editoriales. Soy parte de un colectivo censurado: soy parte de las listas negras”, relató García. 

Sobre las listas negras, aclaró: “Esto lo dijo Macri cuando dijo que había que poner a 600 personas en un cohete a la luna, estaba reconociendo las listas negras. Tengo una plaza en ese cohete, lo sé. Horacio Verbitsky se fue de Página 12 para salvar al diario, porque las consecuencias iban a ser terribles: persecución gremial y desguace del diario. Uno entiende dentro del sistema y de las consecuencias disciplinarias del sistema. El hecho de Milagro Sala presa fue disciplinatoria y funciono”.

Asimismo, García aclaró: “El dato de la censura es por el valor que tiene el derecho a la información y el derecho de expresión. No por mi, sino por la materia que yo trabajaba, ahí es donde reside la calificación de censura. Hay un sistema político y económico que nos intenta correr por la actividad que hacíamos”. “Si no podíamos estar en nuestros lugares de tránsito habitual porque nos sacan por nuestro pensamiento político, por lo que vamos a decir entonces voy a informar desde el living de mi casa. Y si no hubiesen existido las redes lo hubiésemos hecho desde la clandestinidad con una máquina de escribir”, aseveró García sobre la necesidad de comunicar.

Magnetto armó las listas, es una certeza que tengo”, afirmó García sobre la sistematización de las listas negras y agregó: “Es la revancha. Clarín no perdona ni olvida. No me pasó solamente a mí y a mis compañeres de 678: le pasó a toda la camada de laburantes de Clarin que querían que haya comisión interna gremial y los persiguieron hasta las últimas consecuencias. Clarín es el eje, esto es sistémico. Nunca nos van a perdonar que un programa que llegaba a todo el país y que generaba un pensamiento contrahegemónico haya puesto a Clarín en el lugar que está hoy. Porque hoy sabemos que es un diario de derecha, y ponerlo en ese lugar cuando siempre se arroja el saber de la clase media argentina es muy difícil de digerir. Es irreversible”. Resaltó que “incluso dejaron de mentir, porque se convirtió en el Boletín Oficial”.

“Lo más cruel que tiene la censura periodística es que se naturaliza. Yo no me siento con derecho a esa victimización, por responsabilidad histórica. Cada tanto los registros personales ayudan a tener un panorama. Incluso hice un ejercicio periodístico de campo el año pasado, hable con todo el mundo: la respuesta fue un rotundo no. Y esto no es victimización, es una muestra. Funciona como opera el miedo, no tienen todos que sentirlo, pero en el resto cunde igual”, cerró Garcia.

Pasó en Caput #LaRectaFinal