La licenciada en obstetricia e integrante de la Campaña Nacional por el Aborto Legal Seguro y Gratuito celebró el comienzo del debate en el Congreso pero señaló que la objeción de conciencia «no debería estar avalada en la atención de salud«.

Mañana el proyecto IVE y el Plan de los Mil Días serán debatidos en comisiones de la cámara de Diputados y se espera que obtengan dictamen para que puedan ser tratados en el recinto el jueves desde las 10 en un debate que se realizará por al menos 30 horas.

El proyecto para la Interrupción Voluntaria del Embarazo  presentado por el Ejecutivo Nacional fue puesto en debate la semana pasada con la exposición de especialistas ante el plenario de comisiones de Legislación General, de Mujeres y Diversidad, de Legislación Penal y de Salud.

Acerca de las exposiciones realizadas, la integrante de la Campaña por el Aborto Legal Carolina Comal afirmó que algunas preguntas mostraron falta de profundización del marco legal y lectura, que hubo preguntas mal intencionadas que buscan provocar y criticó la postura del Padre Pepe Di Paola, quien se manifestó en contra de la iniciativa.

En diálogo con Florencia Rey y Andrea Cuellar Camarena, la feminista afirmó que empezó a implementar un consultorio de Interrupción Voluntaria del Embarazo en el 2016, y que a pesar de las resistencias, el hospital comenzó a comprar la medicación y dijo que eso «nos dio la posibilidad de hace la atención integral».

Carolina Comal también se expresó sobre la objeción de conciencia, que está presente en el proyecto presentado por el gobierno nacional, y sostuvo que «no debería estar avalada en la atención de salud«. Señaló que solo está presente en leyes relacionadas con el acceso a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, y todos los ginecólogos se forman en la atención de un aborto o posaborto.

Además, expresó que desde el sector salud se debe garantizar la mejor atención en cuanto a calidad, por lo que «la objeción de conciencia se produce como una herramienta que obstaculiza el acceso a esa práctica segura». Por ese motivo afirmó que si se aprueba con la objeción debería estar bien reglamentado para que se garantice el acceso a derecho de las personas gestantes.

De la aprobación, explicó que la Ley es el puntapié inicial, hay un acompañamiento político en términos de control del cumplimiento de la ley que tiene que ser constante, porque «sino se cumplen no tiene ningún sentido y se va la salud de miles de personas».

Por último, Carolina Comal afirmó que el «aborto legal es vida», que es «una deuda histórica de la democracia» y un derecho humano de las mujeres y las personas con capacidad de gestar.

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