El diputado nacional por el FPV-PJ, Rodolfo Tailhade, sostuvo sobre el decreto por el cual el gobierno declaró a Hezbollah como organización terrorista que «es una gran farsa, y en esto también, en particular los derechos humanos es un aspecto de la gestión del gobierno que siempre a ellos les ha servido para fortalecer un núcleo duro que tiene la derecha argentina históricamente y en esa política mete también la cuestión que tiene que ver con los intereses de Israel, con los intereses de la comunidad».
¿Qué opinas de la compra de pistolas Táser por el gobierno?
«Primero es bastante lógico que el gobierno de Macri y en particular la ministra de Seguridad con este tipo de políticas. En este caso la compra de un arma que está considerada en distintas partes del mundo como un instrumento de tortura, que es letal. El gobierno decide siempre encarar la solución más demagógica y fácil y que también les garantiza negocios. Yo no tengo ninguna duda de que alrededor de esto se están generando permanentemente negocios, cuando el país no tiene ninguna necesidad».
«En este caso, me parece que en lo que se tiene que gastar dinero es en la capacitación de las fuerzas policiales, en la instrucción de personal en materia de respeto a las garantías constitucionales y a los derechos humanos. Esa plata que se gasta en pistolas Táser debería gastarse en eso, pero me parece que es pedirle mucho a un gobierno que no tiene ningún interés en alguna mejora de la calidad democrática de las fuerzas de seguridad».
¿Cuánto hay de tema económico en tu opinión respecto al decreto firmado por Mauricio Macri, que sostiene que Hezbolá es una organización terrorista a pedido del gobierno israelí y del de EEUU?
«No descarto una motivación económica. Lo que se ve en la superficie es una descarada y desfachatada chupada de medias a los Estados Unidos y a Israel que se verifica desde el minuto 0. Macri tiene una profunda vinculación con estas derechas repugnantes, como con el primer ministro Israelí«.
«Parece que es una variante más de la campaña inmunda que está desarrollando el oficialismo y lamentablemente involucra a una comunidad cuando, en realidad, lo que pasa acá debería ser la norma en todos lados. El que se quiere hacer cargo del acompañamiento al presidente que lo diga con todas las letras y no se esconda detrás de una supuesta voluntad comunitaria de repudio a una personalidad como Cristina. Me parece muy lamentable que un sector de la comunidad se sume a la campaña sucia del oficialismo. Pero no es algo que me sorprenda porque evidentemente son capaces de todo».
«Al gobierno de Macri lo único que le importa es hacer negocios, y para hacer lo que a ellos les interesa tienen que seguir los lineamientos en materia de finanzas, de política internacional que le dictan desde EEUU, desde Wall Street o el lugar de referencia de ellos. Todo es una gran farsa, y en esto también, en particular los derechos humanos es un aspecto de la gestión del gobierno que siempre a ellos les ha servido para fortalecer un núcleo duro que tiene la derecha argentina históricamente y en esa política mete también la cuestión que tiene que ver con los intereses de Israel, con los intereses de la comunidad».
¿Como es tu mirada respecto de Stornelli? ¿Y de Bonadío?
«En primer lugar fui hasta diciembre miembro del Consejo de la Magistratura, pero estoy perfectamente informado. Claudio Bonadio, a lo largo de 10-15 años de vigencia del Consejo de la Magistratura, tiene más de 80 pedidos de juicio político. De esos 80, 10 o 15 tienen que ver con causas donde la política tiene que ver. La gran mayoría de las denuncias se las hicieron personas comunes que fueron mancilladas en el trato que le dio en su juzgado, les violó sistemáticamente el juicio a defensa».
«Una persona común que tiene la desgracia de caer en el juzgado de este atorrante, no tiene ninguna posibilidad. Bonadio es un sistemático violador de garantías constitucionales. Toda la vida lo cuestionaron y buscaron sancionarlo, hay innumerables fallos de la Cámara Federal revocando decisiones de Bonadio absolutamente absurdas. Para la sociedad lo más grave es tener este tipo de jueces que le hacen muy mal a la institucionalidad y a la democracia».
¿Estás conforme con la campaña que se está llevando adelante por parte de Alberto Fernández y Cristina?
Es muy difícil pensar la campaña en este contexto que salga perfecta. Arranqué con dudas, por ahí a Alberto le costó un poco acomodarse a su rol, pero creo que en la última semana, con su visita a Córdoba, me pareció importantísimo y lo veo muy bien. Creo que se ha encontrado un poco el tono de la campaña, que Alberto sea el centro. Sobre todo para mostrar que Alberto no es un títere de Cristina como querían instalar», concluyó.
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