El titular del partido SI, Carlos Raimundi, analizó la situación interna de Bolivia y la reacción internacional frente al golpe de Estado: «La Argentina, bajo la gestión de Macri, fue uno de los más importantes pilares para la destrucción de las instituciones regionales», y pidió que «terminemos de una vez con que al neoliberalismo le interesan las instituciones. No respetan nada, ni el lenguaje, ni la democracia, ni las instituciones, nada«.
¿Cómo analizas la reacción internacional y de la cancillería Argentina frente al golpe en Bolivia?
«La postura del gobierno Argentino es lamentable, como ha sido toda su política exterior. Ellos son lo que son, no lo van a dejar de ser. La Argentina, bajo la gestión de Macri, fue uno de los más importantes pilares para la destrucción de las instituciones regionales: El retiro de la UNASUR, el debilitamiento de la CELAC».
«De haber existido UNASUR, hubiese sido distinto. Ahí teníamos a todos los presidentes democráticos de la región al lado del presidente garantizándole la seguridad política. Un presidente, cuando fue electo y tiene un mandato, tiene que llegar al final del mismo», sostuvo.
«La situación que se sigue viviendo en Bolivia es parecida a la noche de los cristales rotos en Berlín. Cuando le cortaron el pelo a la alcaldesa es lisa y llanamente nazi, es volver 80 años atrás, creíamos que eso había pasado como proceso civilizatorio en la humanidad«.
¿Volvieron al golpe tradicional?
«Siempre uno tiene experiencias en la América Latina reciente, de mucho avance, pero donde quedan puntos flojos. Entonces el poder que tiene miles de millones de dólares para financiar, encuentra esos puntos flojos y trabaja sobre ellos. Alguno de ellos fueron haber perdido el control sobre la fuerza policial y militar. Tanto el comandante del ejército que le recomienda la renuncia a Evo, como el comandante de la fuerza policial, ambos habían sido agregados militares en los Estados Unidos.
«Ahí uno se da cuenta de cómo hay una importancia de no solamente conseguir logros materiales sino consolidar la politización de esos logros materiales. La situación del pueblo en Venezuela es infinitamente peor que la de Bolivia, pero el gobierno no cayó, porque hay un grado de politización tanto de la sociedad civil como del ejército mucho mayor del que logramos en Bolivia«.
«Terminemos de una vez con que al neoliberalismo le interesan las instituciones. No cometamos la ingenuidad de creer que estamos jugando un partido donde los dos respetamos las reglas. No respetan nada, ni el lenguaje, ni las instituciones, nada«, concluyó.
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