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Lula Da Silva recibe el apoyo de referentes sociales, políticos y sindicales de América Latina y Europa, entre quienes se encuentran los dirigentes de la CTA Hugo Yasky, Víctor De Gennaro y los diputados del Parlasur Eduardo Valdés, Julia Perié, y Fernanda Gil Lozano, entre otros, dado que este miércoles un tribunal debe resolver, si ratifica la condena a nueve años y medio dictada por el juez Sergio Moro contra el expresidente brasileño y si éste podrá presentarse en las elecciones presidenciales de octubre de 2018. Uno de los asistentes, el dirigente del Frente Nacional y Popular Edgardo Depetri, señaló desde Porto Alegre: “Es una proscripción no sólo de Lula, sino de toda la democracia”.

En diálogo con Javier Vicente, Depetri aseguró que “la condena del juez Moro es denunciada por los movimientos sociales de Brasil por ser quien participa en un denominado programa Puente, subsidiado por el gobierno de Estados Unidos y con un acuerdo del Departamento de Justicia de Estados Unidos y el Departamento de Justicia de Brasil”.

El dirigente del Frente Nacional y Popular sostuvo que proscribir a Lula es “el objetivo estratégico del poder económico y la elite brasileña, pero también de los Estados Unidos”, ya que el líder del Partido de los Trabajadores (PT) lidera todas las encuestas. De este modo, Depetri consideró que hay una “estrategia global de los Estados Unidos” en América Latina para expulsar a los gobiernos populares y señaló que Dilma Rousseff sostuvo en el foro en Porto Alegre que Estados Unidos se quiere apoderar de Petrobras, una de las principales empresas petroleras del mundo.

Si bien las movilizaciones contra el intento de proscribir a Lula, la principal marcha será este miércoles, cuando el Tribunal Regional Federal de la 4a. Región de Porto Alegre definirá la situación de Lula Da Silva.

Pasó en Caput.