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Trabajadores del Instituto Malbrán rechazan el ajuste presupuestario que sufren desde fines de 2015. “Se recortaron las partidas no sólo del Ministerio de Salud, también en los organismos descentralizados”, aseguró el secretario General Adjunto de ATE en el Malbrán, el farmacéutico Fabián Martín.

El recorte es cercano al 38 por ciento, según un informe de la fundación Soberanía Sanitaria. El delegado lamentó que desde fines de 2015 dejaran de existir los programas de Control de Vectores y que se dejara de lado el programa de Prevención de Enfermedades de Transmisión Sexual.

El Malbrán ocupa un rol protagónico desde hace semanas, ya que es el instituto encargado de analizar las muestras que determinan si una persona está infectada de Hantavirus. “Estamos con un recorte desde 2016. En 2018 la situación fue gravísima, no hubo ingreso de reactivos. Para 2019 el incremento es del 13 por ciento nominal, frente a un 50 por ciento de inflación”, señaló.

“Para disminuir la existencia del brote y evitar que se propague debería seguir existiendo la Unidad de Vectores. El año pasado el Ministerio de Medio Ambiente echó a los biólogos que investigaban la dinámica de los ratones colilargos (los que transmiten el Hantavirus)”, detalló Martín.

También recordó que a fines del año pasado la cartera que comanda el rabino Sergio Bergman – degradada de Ministerio a Secretaría – despidió a 75 brigadistas de Control de Fuego y Afines, que ahora deberían estar trabajando en la zona de Epuyén desmalezando y buscando ratas.

“Pedimos más presupuesto, mejores salarios y más personal”, agregó el delegado de ATE, quien criticó con firmeza la “política que lleva a cabo el Gobierno de que cada uno se gestione como pueda su salud”.

Pasó en Caput.