La referente de los derechos humanos, Ana María Careaga, habló por el Día Internacional de los Derechos Humanos y sostuvo que «las Madres y las Abuelas hicieron de la desaparición la presencia permanente de una ausencia».

La psicoanalista y sobreviviente del centro clandestino de detención Club Atlético durante la última dictadura cívico militar, destacó que el día «tome la forma de celebración y recuperación de la democracia en la plaza de mayo». Y sostuvo que la última dictadura implicó una ruptura por la metodología de la represión.

En diálogo con Elizabet Vega Gron, Andrea Cuellar Camarena y Pablo Rizzi, la militante afirmó que la movilización convocada por el gobierno «es un hecho político que propicia la soberanía y la independencia de América Latina«.

A su vez, remarcó que es una época con una ofensiva feroz del discurso y las prácticas de odio. Y agregó que «las Madres, las Abuelas y los movimientos de derechos humanos fundaron un pacto civilizatorio que hay que permanentemente afianzar».

En ese sentido, amplió que, a partir de no aceptar el negacionismo, fundaron ese pacto «haciendo de la desaparición la presencia permanente de una ausencia».

Por último afirmó que las conquistas de los derechos humanos en Argentina peligran ante el avance de la derecha. Además, concluyó que la presidencia de Argentina sobre el Consejo de Derechos Humanos de la ONU «fortalece la democracia y no es casual, porque es un ejemplo y un reconocimiento a una larga trayectoria de lucha».

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