Raquel Camps, hija de Alberto, que fue uno de los tres sobrevivientes de los fusilamientos en la cárcel de Rawson el 22 de agosto de 1972, sostuvo sobre la actividad de los familiares que fue «la lucha, por la verdad y la justicia y la solidaridad la que nos mantuvo de pie», y señaló sobre los caídos que «hoy los recordamos y los vemos como protagonistas de sus vidas, no nos centramos tanto en su muerte» señaló.

Elizabet Vega Gron y el equipo de Filosofía Rock conversaron con Raquel Camps, hija de Alberto Camps uno de los sobrevivientes del fusilamiento en el penal de la base naval Almirante Zar de Trelew que luego fue uno de los desaparecidos por la dictadura, se expresó al cumplirse el cincuenta aniversario del hecho conocido como la Masacre de Trelew. Señaló que «no queremos centrarnos en lo que fue la masacre, sino en que es una lucha que viene desde la Patagonia Rebelde y que sigue en las generaciones futuras».

Y agregó Raquel Camps que la masacre de Trelew «fue el prólogo de la dictadura que se venia, el suceso de la masacre gestó un montón de militantes nuevos, que empezaron en la lucha. Yo al perseguir a a quién le disparó, Roberto Bravo que vive en Estados Unidos, pude hacer equipo con mi viejo. Lo que nos representa son las banderas de la lucha y a solidaridad para los que no están y para los que vienen» señaló. 

«En mi casa no se hablaba de la historia, quería descubrir en el relato de mi papá algo que diera sentido, entonces aprendiendo de la historia supe a través de La Patria Fusilada de Paco Urondo, entendí que era el reportaje de 1973 previo a la liberación que ordenaría Cámpora», luego de que a Alberto lo trasladaran tras haber sido herido y sobrevivir al fusilamiento. «Construí mi historia a partir de Rawson, la reconstrucción de mis viejos que se conocen en el penal de Rawson, la solidaridad del pueblo que los iba a visitar, la unidad, solidaridad y la lucha son las tres palabras que nos destinan en estos 50 años» señaló Raquel, «la unidad nos atravesó a los familiares, somos una sola familia que supo hacer del dolor una lucha, y el resultado de esa lucha es que ninguno de los perpetradores quedó sin condena» agregó en relación que a en julio fue el fallo de la corte por el que el fusilador Roberto Bravo fue condenado en los Estados Unidos. Y recalcó que «acá estamos nosotras y nosotros que somos parte de la lucha desde otro lugar»

Sobre su historia, contó Raquel Camps que comienza cuando Alberto Camps y María Rosas Pargas se conocieron como presos políticos y comenzaron a relacionarse por estar en celdas contiguas, «es historia de amor, que fui reconstruyendo, que permitió saber el tipo de seres que eran y el compromiso, ese amor que se gestó a través de un hueco en la pared, y entender ese amor por la vida que tenían». 

 

«Esta historia forma parte del presente no del pasado, hubo un país que nos viene a preguntar, que tiene políticas de memoria y justicia y la verdad, muchos de los hijos recuperamos nuestra historia, se pudo hablar, testificar, esas tres patas para la reconstrucción de una historia que no se debe olvidar» señaló Raquel y agregó que «en 2012 con el fallo judicial, nos quedó un gusto amargo porque Bravo no había sido condenado, vive con una gran impunidad, y se acerca la impunidad biológica, entonces  presentamos las pruebas para hacer un juicio para empujar la extradición que estamos reclamando». 

«A Bravo lo fuimos a donde fuera, como dice la canción, llegamos a la corte de EEUU que es el país banca a las dictaduras, fue histórico que lo condenaran en ese lugar, fue fuerte emocionalmente pero habla de ese caminar todos juntos, no paramos hasta que llegó la justicia» indicó Raquel Camps. 

Raquel Camps está participando de foros y actividades, para conmemorar este acontecimiento presente en la memoria colectiva, que la llevaron a ir a Rawson y contó que «vine en un avión lleno de familiares y fue muy emotivo». «Vamos a ir a la base y al penal donde se reconstruyó todo, son lugares difíciles para estar pero lo que nos impulsa es la verdad y la justicia» consideró.

Dichas actividades incluyen que en vísperas del homenaje, «reeditaron el libro La Patria Fusilada, de Paco Urondo, una reconstrucción periodística con entrevistas de los hechos que sirvió para alcanzar condenas a todos los perpetradores, se realizó un conversatorio «50 años después. Juicio a Bravo» y la legisladora Victoria Montenegro presenta su libro «Hasta ser Victoria», una obra de teatro sobre Jorge Ula que presenta su sobrina, para rescatar sus historias y con el fin de «rescatar las vidas que eligieron y ponerlos como protagonistas».

Todo lo anterior se puede visualizar en Trelew 50 años, el canal de youtube donde se pasan todas las actividades. 

Pasó en Caput. Filosofía Rock.