El abogado de Derechos Humanos y dirigente de la Coordinadora Contra la Represión Policial (Correpi), Ismael Jalil, habló de la violencia institucional en las provincias, del comunicado del PRO y del modelo social. «Estamos en el país de la desigualdad e inequidad. Frente a eso vemos el desarrollo de un Estado Policial por sobre un Estado Social», afirmó.

Acerca del comunicado emitido por el PRO, manifestando preocupación por la violencia institucional, Jalil sostuvo que «el descaro, la inmoralidad, la indecencia y el oportunismo es lo que caracteriza a todos los que firmaron ese documento, que marca cuál es el grado de impunidad con el que manejan estas cosas. Creo que son personajes sumamente deleznables, tienen las manos manchadas de sangre. Lo que tienen que hacer es explicar por qué están comprometidos con el asesinato de Maldonado, Rafael Nahuel y tantos otros», señaló.

«Por otro lado, tenemos que entender que una cosa es el Estado y dentro del mismo, las distintas maneras de abordar su administración por parte de los gobiernos. Estamos en el país de la desigualdad e inequidad, y con una mayoría con mucha desesperación. Frente a eso vemos un desarrollo de un Estado Policial y punitivo por sobre un Estado Social», remarcó.

«Me parece que ahora continúa con diferencias sustanciales en términos de repudio, pero no modifica el modelo policial», consideró. Y sostuvo que «no se puede discutir en esos términos. Estos casos demuestran la imposibilidad de desarrollar un modelo de policía de cuidado. Porque esa posibilidad no existe si no se discute el modelo social de desigualdad».

Acerca del punto de vista racial y clasista, analizó que «la policía se recluta desde la misma clase social a la que después destina su accionar represivo. Esto forma parte del diseño de la política represiva, ir a buscarlos ahí significa empezar sobre ellos un proceso de desclasamiento, esto ocurre. Son sacados del mismo lugar, pero pierden toda referencia con el sufrimiento de su pueblo», indicó.

«Cuando entran en una casa tan pobre, como seguramente sean muchos familiares de ellos, es porque sufrieron un proceso de desclasamiento, porque aparece la concepción de un enemigo interior. Este proceso es mucho más complejo, por eso los cuadros medios y conductivos de la fuerza tienen otra extracción social», concluyó.

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