La titular de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación, Gabriela Torres, conversó con Elizabet Vega Gron y Pablo Rizzi en el programa Filosofía Rock sobre la problemática del consumo de estupefacientes y las políticas públicas que se desarrollan desde el gobierno. «Para hablar del consumo problemático de sustancias, no podemos dejar de hablar del consumo en general, en sociedades donde prima el consumo y el capitalismo, que nos ha marcado a todos para que así sea». «Para nosotros una línea muy importante, que por supuesto va en el marco de un proyecto de país, tiene que ver con cuidar que las personas puedan elegir no consumir, puedan elegir tener una vida mejor y más saludable», afirmó.

“Mi trayecto de trabajo tiene que ver más con los sectores populares, y con entender la complejidad de las personas, las situaciones de vulnerabilidad, la pobreza. Para mí es un orgullo formar parte de este proyecto político y poder diseñar políticas públicas en este tema. Una buena política pública puede cambiar la vida de muchas personas», aseguró Gabriela Torres, titular de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación.

«Sedronar tuvo que ver con una historia de políticas neoliberales, de lucha contra las drogas, con acuerdos internacionales. Su nombre tiene que ver con prevención y drogas todo junto. Estuvo mucho tiempo mezclado el narcotráfico y la prevención. Ahora solo nos dedicamos a la investigación, prevención, atención y acompañamiento de personas», explicó.

Torres remarcó que «para hablar del consumo problemático de sustancias, no podemos dejar de hablar del consumo en general, en sociedades donde prima el consumo y el capitalismo, que nos ha marcado a todos para que así sea. Estamos en una lógica en la que el consumo es buenísimo. El consumo además es exitoso en su objeto, porque el consumo calma, después eso es efímero”, señaló.

Resaltó que «la cultura y el contexto, el trayecto de vida de alguien, y el cuerpo, el acceso a la salud, por ejemplo, constituyen construcciones de «lazos sociales» y de «subjetividad». «Y también hay algo que tiene que ver con la angustia del vivir, como dice Freud. Todos necesitamos un quitapena. ¿Dónde depositamos eso, para qué consumimos? Hay un montón de estrategias que estamos trabajando que tienen que ver con poder revisar eso».

«El otro tema es el narcotráfico», indicó. «Es un negocio de sustancias ilícitas, que afecta mucho a la salud, a quienes padecen un consumo problemático. Es importante cuando analizamos políticas públicas mirar todo junto».

«En Sedronar somos un equipo con diferentes trayectorias, con un proyecto en común, que tiene que ordenar la prevención, la atención y la asistencia. Cambiamos la estructura, abrimos un área de investigación, en la que trabajamos con el Ministerio de Ciencia y Tecnología. Hay muy poca investigación en cuanto a trayecto de vida, a qué pasa con los tratamientos. Estamos cambiando la matriz, abriendo nuevas áreas en prevención en relación a una coordinación específica de género y diversidades, donde hay un consumo más estigmatizado».

«Estamos trabajando también en un área del ámbito educativo, con el Ministerio de Educación, para que haya lineamientos curriculares dentro de la escuela, con información sostenida».

«En el ámbito laboral estamos empezando a trabajar con el Ministerio de Trabajo. Hay algo que tiene que ver con revisar las condiciones laborales y que estos temas entren en los convenios colectivos».

La titular de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación también destacó que se elaboró un protocolo para medios públicos, «que después se hará extensivo a medios de comunicación privados, que tiene que ver con cómo se abordan los temas, que cuando se dan datos, que sean ciertos, no hablar del ‘flagelo de la droga’ como si fuera un fenómeno climatológico que no se puede hacer nada, respetar a las personas, que no diagnostiquen los periodistas. Estamos trabajando incluso con Argentores en relación a la ficción», puntualizó.

A su vez, consideró que «es un buen momento para preguntarnos en relación a qué consumimos, qué depositamos en esas sustancias, cuándo eso es un consumo problemático. No es lo mismo consumir un vaso de vino que ser un adicto. Porque una cosa es lo que yo consumo una vez, y otra cosa es que yo voy depositando en eso. Y doy ejemplos legales, porque son lo que más consumimos los argentinos Drogas legales, alcohol, medicamentos, tabaco, eso es lo que más se consume en Argentina, todas las edades, todos los sectores sociales, todas las regiones del país», detalló.

«Una cosa es consumir en un cumpleaños, otra cosa es empezar a necesitar ese vaso de alcohol para acompañar cualquier situación –nerviosa, divertida-, después es cuando empiezo a necesitar eso para enfrentar cualquier situación de mi vida, y si no tengo eso parece que no puedo levantarme. Esa es la construcción del problema. Pasa de ser un uso de sustancias, a un abuso, un consumo problemático o una adicción. Es una construcción de una persona», explicó.

«Por eso decimos que los problemas de consumo problemático y adicciones son problemas de personas que se vinculan problemáticamente con una sustancia. No es solamente eliminando una sustancia que le vamos a sacar la angustia a alguien. No es prohibiendo todo».

«Para nosotros una línea muy importante, que por supuesto va en el marco de un proyecto de país, también tiene que ver con cuidar que las personas puedan elegir no consumir, puedan elegir tener una vida mejor y más saludable».

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