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En el Día de la Lealtad, el guionista y humorista Pedro Saborido reflexionó sobre el concepto de lealtad y sus efectos en la praxis política. “Los límites entre el juego político y la traición están muy difusos, no es fácil las disputas de poder, porque implican este tipo de cosas”, aseguró Saborido 

Asimismo, bromeó sobre cómo se debe sentir el candidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio y ex jefe de bloque por el FPV-PJ, Miguel Ángel Pichetto: “Por ahi esta pensando que el año que viene lo vive de nuevo adentro del peronismo”. “Tendríamos que tener en cuenta este tipo de cosas, esta plasticidad que se da y reflexionar, por ejemplo, qué pensábamos de Alberto Fernández hace dos años, o de Massa o de Randazzo”, agregó Saborido sobre la traición en la política.  

“En realidad, si te pones a mirar, el 17 de octubre marca el inicio de una relación de la lealtad del pueblo con Perón. Hay leyes anteriores al 17, el aguinaldo, las vacaciones pagas, entre otras. La gente entiende que estando Perón en cana, todas esas leyes, todos esos derechos adquiridos se iban a perder. Es la lealtad entre el líder y su pueblo. Eso es de lo que se está hablando: en el momento en que el tipo estaba en desgracia el pueblo va a reclamar”, relató Saborido sobre aquel día de 1945. 

Respecto de las alianzas que se tejieron en torno al Frente de Todes, Saborido manifestó: “Vivo con mucha alegría y mucha precaución. La unidad no es solo cómo se da, sino cómo se mantiene, y más en el ejercicio del poder. Esas diferencias deben encontrar un ámbito de contención de la combustión que pueden generar. Una explosión es algo malo, por ahí, pero puede haber explosiones controladas que sean parte del momento y no terminen haciendo volar todo por los aires”.

Saborido remarcó, además que “no hay que ser negadores. Una cosa es estar en lo oposición, otra en campaña y otra en el gobierno, e implica cosas distintas a todos. Después de cuatro años, que está claro que tenemos un adversario único, que todos putean, de pronto, cuando no esté ese foco de atención, se va a provocar un vacío que va a hacer que haya que reflexionar y pensar muy bien los movimientos y palabras a decir. Para que no empiecen los fuegos amigos. Hay que recordar de dónde veníamos. Hay que apelar a la sensatez”, agregó.

Sobre el antiperonismo, y su rol en partidos como el Pro, Saborido expresó: “El peronismo, como cualquier identidad, genera su propio espejo. Sobre todo, por la novedad: es la que trae a la mesa los objetos que luego por odio o amor van a satisfacer sus ansias de ser usufructuados. Evita está para satisfacer el amor y también el odio de otros”. “Es la misma fantasía que se expresa en el ‘no vuelven mas’ o él ‘se van’, y la verdad es que no sabemos hasta cuándo se van. Siempre se aprende y siempre quedan cosas por aprender: del otro lado también hay gente inteligente y con buenas intenciones. No podemos creer que del otro lado son todos unos hijos de puta, y nosotros somos tan buenos. Lo decía Perón: no es que nosotros seamos tan buenos, sino que ellos son peores”, cerró Saborido.

Pasó en Caput #LaRectaFinal