Fernando Galmarini, dirigente histórico del peronismo, contó qué representa el 17 de octubre para él, señaló que «es una fecha de la historia del país, no sólo del peronismo». Relató cómo fueron otros días de la Lealtad que recuerda con Perón en el exilio y en dictadura; y sostuvo que «muchos estuvimos presos por ser peronistas. Están queriendo meter presa a Cristina diciendo que es lo que no es». Aunque recalcó que «esta es nuestra historia, la llevamos con hidalguía y orgullo, pese a la dureza de lo que nos tocó vivir». «Es un largo camino, que no vamos a abandonar, ser peronista es irreversible. Cada vez son más los argentinos que quieren una Argentina más justa y solidaria», expresó.

El exministro de deportes, exdiputado nacional y militante peronista de toda la vida, Fernando Galmarini, dialogó en una charla distendida de política, fútbol e historia con Elizabet Vega Gron y Pablo Rizzi en el programa Filosofía Rock, que se emite todos los viernes desde las 15 horas en Radio Caput.

«El 17 de octubre nos toca a todos, para unos para celebrar y otros no la quieren tanto a esta fecha, pero para la Argentina es un día histórico. A partir de ella empezó una etapa distinta, que todavía transitamos. Fue el momento más importante de la resistencia del pueblo argentino ante quienes siempre lo agreden y no quieren darle de comer», recalcó Galmarini en el comienzo de la charla.

Acerca de la causa que investiga a Cristina Fernández de Kirchner como jefa de una asociación ilícita, expresó que «Perón, Cámpora exiliado, Isabel, Menem, todos fueron presos en algún momento. Estuvieron en cana, no importaba lo que habían hecho, todos estuvimos presos por ser peronista. Están queriendo meterla presa diciendo que es lo que no es. Esta es nuestra historia, que llevamos hidalguía, con cariño y hasta con alegría dentro de la dureza que nos tocó vivir». 

Sobre sus inicios en la militancia manifestó que «es una historia muy linda, yo era chico en el 45 pero tengo amigos que estuvieron caminando 50 km hasta la Plaza de Mayo y otro tanto hasta el Hospital Militar, donde estuvo internado unas horas Perón. Es un día fenomenal el 17 de octubre. Sella el amor de un pueblo por un líder». Estuve hace poco con dirigente de la UOCRA, recordábamos el 17 de octubre inicial y lo que hemos pasado durante las dictaduras, recordamos a los que lo pasaron presos o los desaparecieron. Por eso es un día de festejo, recuerdo y profundas convicciones», consideró. y agregó que «lo que sucedió durante la historia, sobrevive. En la juventud pensábamos que esto se terminaba en 10 años, pero es un largo camino, que no vamos abandonar porque el peronismo es irreversible, no hay vuelta atrás». «A pesar de los desaparecidos, ganamos. Volvió el peronismo, hoy no somos el poder que debemos y podemos ser, pero pese a todo no nos han vencido». 

Sobre las divisiones en el peronismo, el Pato Galmarini indicó que «es un permanente encuentro y desencuentro entre amigos y compañeros, esa es la historia de este movimiento nacional. Cada vez más de los argentinos quieren un Argentina más justa y solidaria, la historia la escriben los pueblos y los momentos en que suceda también los deciden los pueblos», expresó.  

A su vez, explicó que debemos ver con lo que pasa en el mundo, hay que pensar en la historia de todos los pueblos. Debemos aprender que no somos el ombligo del mundo, tenemos que mirar lo que sucede en los demás países, tanto en las potencias como los en vías de desarrollo. También tomar recaudos y no castigarnos por todo, y recordó que «el otro también juega, hace trampa y es poderoso. Cuenta con medios de comunicación y el poder judicial, que juegan partidos importantes». «Ya sabemos que ganar elecciones no es tener el poder. Ni te dejan gobernar cuando querés hacer las cosas bien», concluyó Galmarini. 

Sobre la militancia en épocas difíciles, señaló que «fui amigo del Padre Carlos Mugica, que en buena medida me dio elementos para vivir, militar y para ser peronista. Conocí a muchos amigos con quienes terminamos organizando Descamisados que se alió a los Montoneros, estábamos todos por el retorno de Perón». Aunque recalcó que «no entendíamos tanto, nos equivocamos mucho, por suerte tuve la dicha de tener a mi lado a Graciela, la madre de tres de mis hijos que me ayudó a no perder el rumbo. A veces es útil sustraerse al clima de época, tener una mirada global. Perón se enojó con razón con las organizaciones armadas, que se equivocaron y, sin saberlo del todo, se pusieron contra Perón».  

«En buena medida me hice peronista sin saberlo, viendo el deporte de Perón en su primera presidencia con mi viejo, que no era peronista, pero le gustaba el deporte y me llevó a los torneos Evita, a ver fútbol y todos los deportes. El deporte y el peronismo para mí son inescindible, están ligados íntimamente», subrayó Galmarini quién se dió el gusto de jugar en el club de sus amores: Boca Juniors. Añadió al respecto que «Perón era de Boca pero cuando volvió al país dijo que era de todos los equipos, como también dijo que no era peronista, sino argentino. A su regreso en 1973, Perón optó por decir eso porque no quería desbole también en el fútbol». Y destacó que «Perón fue un enorme deportista, un militante de sus convicciones que caminó la Argentina, estuvo en todas las canchas de fútbol que yo fui. El día que Argentina le ganó a Inglaterra con gol de Ernesto Grillo, con la delantera de Independiente, pegó un salto inmenso». 

Por último, Fernando Galmarini develó detalles de su relación con Moria Casán, de quién contó que era de Vélez de chica, pero le llamaba la atención lo que se hablaba de Boca, «le agarró cariño y ahora terminó siendo más bostera porque vamos seguido a la cancha. Le da cagazo no ir y que pierdan, me pregunta por los rivales, y yo le digo que todos los partidos son difíciles», relató. 

Asimismo Galmarini contó que está trabajando en un libro con Felipe y Martín Pigna «para ver si podemos recuperar una parte de peronismo y de nuestra historia». 

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