Trabajadores de PepsiCo se movilizaron hacia el Congreso de la Nación para tratar de ingresar al recinto y visibilizar el conflicto, pero la Policía de la Ciudad, sin ningún motivo, los reprimió con «gases y palos» y les impidió el paso. «El punto fundamental es el reclamo contra los despidos», afirmó el trabajador Alejandro Morelli, y consideró que el intento de expulsión de Julio De Vido fue «un show que armaron» para tapar la situación de los trabajadores.
«No puede ser que a tres semanas de las PASO quieran desviar la atención con cuestiones de segundo plano y no discutan lo que estamos sufriendo en las calles», enfatizó Morelli, y también contó que «hay muchos trabajadores» que se acercan a la carpa que instalaron en el Congreso para contarles situaciones similares que viven.
El delegado Edgardo Carrizo contó que la policía ya los estaba esperando y que «hubo muchos compañeros heridos» por los gases lacrimógenos, pero aseguró que nadie les explicó por qué no podían ingresar al Congreso. «Como hoy estaba la sesión veníamos a hacer escuchar nuestro reclamo», agregó.
Los trabajadores no pueden ingresar a la planta de Vicente López desde el 20 de junio, cuando se encontraron con un cartel en la puerta que les anunciaba su suspensión. Carrizo contó que la producción de Doritos y Lays que se hacía ahí «se está importando de Chile».
Pasó en Caput.






