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La misma indignación en Argentina encuentra un horizonte de esperanza. Si la situación estuviera como está, pero faltara un año para tener elección, no sé si no tendríamos un clima parecido a los otros países de la región”, afirmó el ex diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, Carlos Raimundi, quien visitó a Hebe de Bonafini en los estudios de Radio Caput.

“Con todas las imperfecciones y contradicciones, cuando Macri gana en 2015 y reafirma en 2017, inmediatamente se cree todopoderoso y cree que puede imponer la reforma previsional por la fuerza. Ahí se aliaron las fuerzas. La Argentina tiene una memoria de organización social que es superior a la de otros países de América Latina”, aseguró Raimundi comparando la situación de nuestro país con los sucesos en Chile y Ecuador. “Cuando ustedes resistieron la ocupación judicial, quedaba no como si estaban asumiendo una posición política, sino que estaban en contra de un poder democrático. Siempre recubren de institucionalidad y democracia lo que es una política de fuerza y de poder. Las instituciones no son otra cosa que una cobertura legalizada de una relación de fuerzas, pero lo que la origina es eso”, agregó el secretario general del partido Solidaridad e Igualdad (SI).

Respecto de las elecciones en Bolivia y las situaciones de tensión que enfrenta el presidente Evo Morales, Raimundi expresó:  “Están en juego cosas muy fuertes, muy importantes. Bolivia tiene las reservas de litio más grandes del planeta, se las van a tratar de sacar de cualquier manera. Son muchos años, hay un desgaste muy grande, parecía que la oposición iba a estar muy dividida, pero hubo mucho voto útil. Como el resultado es ajustado, a diferencia de años anteriores que Evo ganaba por mucho margen, el imperialismo se prepara y construye herramientas para enmendar sus errores. Concentraron mucho en ese candidato y el margen es más chico, aunque sea superior al diez por ciento”, afirmó en diálogo con Hebe de Bonafini.

Asimismo, Raimundi analizó el discurso que se esparce en la sociedad respecto de sus derechos y el Estado: “En la mesa del poder de verdad está la asociación de bancos, los medios, los exportadores de soja, la embajada de Estados Unidos y el Estado. De todas esas sillas el Estado representa los intereses del pueblo, pero es la que le enseñan a la gente a odiar. Lo disfrazan de obsoleto, de antiguo y corrupto. La política no es de un dirigente corrupto: es administrar lo que es de todos. Si abrimos una canilla y hay agua, es porque detrás hay una persona que administró el sistema de servicios públicos”.  Agregó, además, que “el día que se recupere la alianza entre el pueblo y el Estado, entre el pueblo y la política, entre las clases medias y las clases populares ese día se arma una coalición que el imperialismo no puede vencer. Porque necesitan dividir y llevarte a odiar lo que más necesitás”. 

Sobre las expectativas del próximo gobierno y la posibilidad de que el candidato del Frente de Todes gane las elecciones, Raimundi remarcó que “uno podría tener una agenda sofisticada si fuera el pais de diciembre de 2015, pero el país retrocedió. No podemos partir de ahí, tenemos que arrancar por todo lo que se destruyó. Claro que me encantaría que no paguen impuestos los que tiene salarios altos, pero al lado hay chicos que no comen. Alberto está todo el tiempo reafirmando la prioridad en el hambre y la pobreza. Sobre todo porque incorpora a los sectores de la agricultura familiar, no es un pacto con las grandes cadenas”.

Además Raimundi aseveró que “no podemos hacer un culto del volver a levantarnos, no podemos volver a caer, no podemos repetir el ciclo. Ahora nos levantamos pero como tenemos esa capacidad, en unos años vuelven ellos, nos saquean y total nosotros nos podemos volver a levantar. Hay que parar el péndulo, hay que tocar algunos factores de poder para que no sigan actuando. Trabajar sobre una toma de conciencia de la misma manera que no se banca de nuevo el terrorismo de Estado, tampoco nos banquemos el plan económico del neoliberalismo”.

“Hay dos miradas: América Latina siempre dominada o colonizada. Estos 15 años de gobiernos populares fueron una anomalía y vuelve nuevamente el ciclo largo y conservador neoliberal. Pero resulta que no, que el ciclo corto es el del neoliberalismo. Nos dejamos intoxicar y mucha gente creyó que era positivo votar al que lo iba a traicionar. Pero nos dimos cuenta en Perú con un crisis política, en Colombia se está generando un polo de izquierda, Venezuela logró resistir y Argentina hizo uso nuevamente de sus reservas morales, saliendo a la calle y organizándose. Eso que parecía que se había terminado vuelve a salir, el ciclo corto no fue el nuestro. El liderazgo popular de la primera parte de este siglo crearon una impronta en América Latina. En Ecuador de una manera, en Bolivia de otra manera, en Chile de otra y en Argentian de otra. Siempre el parteaguas es el mismo: la política sobre la economía, el mercado no domina la política y la pobreza no es un hecho de la naturaleza”, cerró Raimundi.

Pasó en Caput #HebeEnCaput