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“En este caso, lo nuevo sería que el Fondo pueda aceptar dejar de lado los programas de ajuste y reforma para que Argentina pueda crecer y pagar la deuda a través de ese crecimiento de la economía, si no va a ser muy difícil la negociación”, aseguró el ex representante de Argentina en el Fondo Monetario Internacional, Bernardo Lischinsky, respecto de la deuda que contrajo el gobierno de Mauricio Macri con el organismo internacional.

El monto fue uno de los mayores que ha prestado el Fondo a un país pero hay que tener en cuenta también, que el Fondo no es un fondo como tal, no tiene un capital para prestar, lo que presta se lo pide a otros países. Por lo tanto no puede fundir, no es cierto que si Argentina no paga se pueden fundir”, afirmó el ex representante de Argentina en el Fondo Monetario Internacional, Bernardo Lischinsky, y agregò: “El apoyo fue más político que monetario. La situación no estaba muy clara para ninguno de los directores de otros países, pero Estados Unidos planteaba que era necesario prestar la nueva cuota. El préstamos que habíamos comprometido y prácticamente desembolsaron todo en este periodo, cuando tendría que haber sido en tres años, fue el préstamo a una administración, a la de Macri”. 

Asimismo, Lischinsky explicó cómo funcionan el sistema de pagos y cobros: “El Fondo tiene ahora una ventaja, que es que ya desembolsó la plata y Argentina la debe, entonces hay que sentarse y ver cómo se continúa para adelante. Es un acreedor privilegiado, porque tiene más derechos que el resto de los países del sector público y privado para cobrar su deuda. Una deuda con ellos se refinancia de otra manera, tener otro programa que te permita pagar el programa anterior, para alargar los plazos de pago”. 

Destacó, además, que “en este caso, lo nuevo sería que el Fondo pueda aceptar dejar de lado los programas de ajuste y reforma para que Argentina pueda crecer y pagar la deuda a través de ese crecimiento de la económica, sino va a ser muy difícil la negociación. Esto requiere una reunión con los miembros del Fondo, más que con el Fondo mismo, hablar con los países que más poder tiene dentro del directorio, para que puedan plantear una posición distinta. Los que tiene poder de veto son pocas regiones”. 

Pasó en Caput #YendoDeLaCamaAlLiving