Compartir

La dirigente boliviana feminista comunitaria, Adriana Guzmán, afirmó: “Hablan de diálogo y elecciones y, en la realidad, están planteando la imposibilidad de presentarse a elecciones porque perseguidos no podemos ir a elecciones“. Y agregó que “han lanzado un equipo que va a perseguir a las dirigentas y dirigentes de organizaciones sociales”.

¿Por qué decís que es un golpe esencialmente contra las mujeres?

“Primero para denunciar un decreto de amnistía que planteó este gobierno de facto que permite que no se procesen a los policías y a los militares que disparan. Además hoy se creó el equipo optativo especializado en investigación sobre terrorismo, oficialmente han lanzado un equipo que va a perseguir a las dirigentas y dirigentes de organizaciones sociales“, explicó la dirigente.

Este golpe tiene esa característica de ser fascista, oligárquico, empresariado, racista. A quienes primero han atacado es a las organizaciones sociales. Organizaciones campesinas de pueblos originarios y, principalmente,a las mujeres”.

“Esta fase racista de detener a mujeres en pollera, escarmentarlas en la plaza, lo que le han hecho a la alcaldesa. Creo que no estaba en los planes de estos señores la movilización y la indignación que ha generado, mucha gente se ha movilizado por la quema de la Wiphala“, aseguró.

Es como una segunda colonización, necesitan que sigan existiendo las condiciones de servidumbre, la lógica de la esclavitud en la que hemos vivido con estos empresarios, terratenientes. Cada vez les es más difícil encontrar gente que se deje explotar en las condiciones de servidumbre que ellos han planteado“, aseguró.

¿Cómo es el panorama actual?

“El panorama actual es que el gobierno intenta mostrar que hay una absoluta normalidad que todo el mundo tiene su vida como si nada estuviera pasando. Convocan a la paz, al diálogo, mientras persiste la persecución a los dirigentes desde diferentes frentes. Hay lugares que no han sido desmilitarizados, entonces es un doble discurso. Hablan de diálogo y elecciones y, en la realidad, están planteando la imposibilidad de presentarse a elecciones porque perseguidos no podemos ir a elecciones“.

“En la paz hay varias dimensiones: una es que el gobierno de facto que intenta mostrar a la presidenta, con condecoraciones militares, intenta imponer desde lo simbólico el supuesto gobierno legítimo“.

“Por otro lado, está el Parlamento, donde tiene mayoría el MÁS y están discutiendo tanto la ley de elecciones, como la elección de nuevas autoridades electorales, pero ese Parlamento no está en contacto con las organizaciones, están decidiendo lo que mejor les parece. Y también las organizaciones que están intentando quedar en la resistencia o dar un cuarto intermedio para seguir con la resistencia”, concluyó.

Pasó en Caput #Yendo de la cama hacia el Living