Norberto Galasso y Fabián Mettler cuentan la vida de Hernán Benítez en el programa Galasso de media cancha. Sacerdote de profundas convicciones, concilió en su pensamiento el cristianismo y el marxismo. Fue confesor de Eva Perón, a quien acompañó en la Fundación y en la etapa final de su vida.

Hernán Benítez

Nace en Tulumba, Córdoba, el 12 de febrero de 1907. A los doce años, contra la voluntad de su madre, ingresa a la Compañía de Jesús. Hace carrera religiosa doctorándose  a los veintidós años. Al tiempo  se incorpora a la U.B.A. y a la Universidad Pontificia de Buenos Aires, dictando clases de filosofía, antropología y teología.  Predica cuaresma en la Catedral y da cursos en la Iglesia del Salvador. Tiene una oratoria vibrante y es el pastor favorito de la oligarquía. La fascinación dura hasta que se acerca al peronismo: “(…) Para ellos, cuando yo me fui con el pueblo, es decir cuando yo me fui con Cristo, los traicioné. Y nunca me lo perdonaron”. Desde 1943, colabora con Perón. Luego conoce a Eva y rápidamente pasa a convertirse en su confesor. En 1947, cuando Evita viaja a Europa, la acompaña asesorándola y escribiendo discursos. A causa de este viaje, los jesuitas le restringen el regreso. Cuando logra volver colabora con Eva en la Fundación.  La tarea social allí desplegada significa para él la aplicación práctica de los principios del auténtico cristianismo.  El Padre acompaña a Eva a sol y a sombra y cuando ésta se enferma se convierte en su principal apoyo, asistiéndola hasta el final. En 1953, publica el libro “La aristocracia contra la revolución”. Sigue apoyando al peronismo, pero advierte que la  burocratización y la empalagosa publicidad perjudican al líder. Por eso dice: “Cuando todo suena a Perón, es porque va a sonar Perón”. Caído el gobierno popular, lanza con Rodolfo Puiggrós la revista Rebeldía. Por esa época, se opone al FMI y se muestra entusiasmado con el Che,  con Camilo Torres y con el Papa Juan XXIII. En 1973, apoya el retorno del peronismo, aunque advierte: “El Perón que andaba con Evita era una cosa, el Perón que andaba con López Rega era otra”. Durante la última dictadura, el Padre Benítez permaneció encerrado en su casa, en la que según cuenta Galasso había un cuadro del Che y  otro de Evita.  En los noventa se opone al menemismo y condena al gobierno “que blasonando de ser justicialista, institucionaliza la injusticia social”. Fallece el 22 de abril de 1996.

Ilustración: Luis Schinca. 

Galasso de media cancha

El programa que conducen Norberto Galasso Fabián Mettler se emite todos los domingos a las 13 por Radio Caput.

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