Se cumplieron 45 años del golpe cívico militar y Radio Caput dedicó su programación a mantener activa la memoria, a homenajear a los y las desaparecidas por la dictadura genocida y a reflexionar sobre la necesidad de defender la democracia.

 

«Estar alertas para reforzar la lucha»

Ana María Careaga, referente en la defensa de los Derechos Humanos e hija de la Madre de Plaza de Mayo desaparecida Esther Ballestrino de Careaga.

En diálogo con Ana Fernández y Larry Levy, Ana María afirmó  que las Madres de Plaza de Mayo «paridas por sus hijos salieron a luchar», y reconocidas en la falta inaugural de sus hijos, hicieron un pacto civilizatorio y «convirtieron una búsqueda individual en una lucha colectiva«.

La psicóloga y militante participó en un homenaje realizado en el Partido de la Costa y contó que llevaron una ofrenda floral al mar, «a nuestros seres queridos, a las y los 30 mil detenidas y detenidos desaparecidos«.

Ana María Careaga dijo que ese mar, «que la dictadura pretendió convertir en una tumba sin sepultura, no quiso ser cómplice y devolvió algunos de los cuerpos de nuestros seres queridos».

Ana María Careaga reflexionó que la batalla cultural tiene que continuar ante los ataques de odio que hay en la actualidad y que «tenemos que estar alertas para reforzar la lucha» y «tener muy presente este Nunca Más.»

 

«El quiebre fue cuando leí el testimonio de las víctimas»

Analía Kalinek integra el colectivo «Historias Desobedientes: familiares de genocidas por la Memoria, la Verdad y la Justicia», una agrupación que se creó hace 4 años con quienes rompieron lazos con familiares genocidas.

En diálogo con Fernando Alonso, la militante contó que su padre Eduardo Kalinek «participó activamente en los grupos de tareas como oficial joven de la Policía Federal», el año 2005 quedó detenido y posteriormente fue condenado a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad.

Analía dijo que su toma de posición fue un proceso que incluyó la derogación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, en conjunto con la detención de su padre pero señaló que «el quiebre se produce cuando leo el testimonio de las víctimas de mi padre«.

Analía contó que actualmente su padre, detenido en Ezeiza, inició un juicio con sus dos hermanas menores «para declararme indigna y que yo no pueda heredar la parte de mi mamá». Señaló que eso forma parte de la lógica de «eliminar al que piensa diferente».

 

«Fue un genocidio social»

Por otro lado, el ex diputado nacional Héctor Recalde también reflexionó sobre el devenir del golpe cívico militar de 1976.

En diálogo con Elizabet Vega Gron y Natalia Mastrángelo, Recalde consideró que «lo que pasó a partir del 76 no tiene registros en la historia mundial«. Agregó que el discurso de Martínez de Hoz del 2 de abril dejó al desnudo que era un golpe cívico militar y «querían imponer un plan de exterminio no sólo de las personas sino de los derechos.» 

El abogado subrayó que «fue un genocidio social» y que una de las cuentas pendientes es que todavía subsisten una veintena de leyes laborales sancionadas por la dictadura, y que eso es inaceptable. 

Por último, Recalde afirmó que «hoy hablamos de la historia, la consigna de Memoria, Verdad y Justicia son símbolos permanentes de lo que significa la obligación histórica que tenemos quienes sobrevivimos y las nuevas generaciones». 

 

«No nos han vencido»

Dora Barrancos es investigadora del CONICET y referente del movimiento feminista.

La socióloga afirmó que siempre «una crisis muy profunda significa mujeres en el ágora, que salen de la descaracterización» con que se las ha caracterizado y tienen esos «emprendimientos medulares». Allí ubicó a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, que quebraron el estereotipo, y dijo que produjeron «el quebranto a la estabilidad del terror».

En diálogo con Elizabeth Vega Gron y Natalia Mastrangelo, Barrancos, quien debió exiliarse durante la dictadura, dijo que «para mí cada 24 es una especie de remoción de escombros porque en esos días de terror el famoso comunicado número 1 nos dejó estremecidos» y aseguró que comenzó el día reafirmando que «no nos han vencido».

 

«Memoria, Verdad y Justicia nos permiten ver el futuro»

Eduardo Jozami, militante y actual director nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario.

En diálogo con Elizabeth Vega Gron y Natalia Mastrangelo, Eduardo Jozami relató que el 24 de marzo de 1976 «yo estaba detenido, es un recuerdo militante triste porque es inevitable evocar a los miles de compañeros secuestrados, desaparecidos y asesinados».

Además, recordó que en la dictadura el país se empobreció, se endeudó y terminó llevando adelante «una guerra absurda» que fue como bastardear una reivindicación nacional como es y sigue siendo la recuperación de las Malvinas. 

Para concluir, destacó que hubo un 24 de marzo donde nos juntábamos con el mismo espíritu militante de siempre pero «sintiendo la impotencia de no haber sido capaces como sociedad de encontrar caminos para conseguir justicia

Sin embargo, sostuvo que con el gobierno de Néstor Kirchner, y después con Cristina, «las políticas de Memoria, Verdad y Justicia se constituyen en el mejor homenaje a esos compañeros caídos y nos permiten ver el futuro de la Argentina con un poco más de confianza». 

 

«La fuerza de esta conmemoración es muy impresionante»

Jorge Taiana, senador nacional y ex canciller de la Nación.

El senador nacional Jorge Taiana destacó que «hay un acuerdo en la sociedad que ha permitido el período más largo de democracia en nuestro país, del 83 hasta acá» y que «la fuerza que tiene la conmemoración del 24 de marzo es muy impresionante.»

Fue “una época con cierta apariencia de normalidad con un poderoso aparato de destrucción productiva y de represión que se convivía” y “es como la pandemia, en el sentido que la dictadura es una cosa con la que convivió la sociedad argentina”.

Además, definió a la política exterior de la dictadura como alineada con el gobierno de Estados Unidos a partir de un acuerdo con Kissinger en 1976 para perpetrar el genocidio. También dijo que por otro lado, los militares “se sentían la vanguardia contra el comunismo”.

 

«Se beneficiaron los amigos de Macri»

Carlos Kunkel, ex diputado nacional y dirigente peronista, reflexionó sobre el devenir del golpe de 1976.

El dirigente peronista y ex diputado nacional señaló que el 24 de marzo de 1976 se instauró una «restauración oligárquica» en nuestro país que generó la destrucción del aparato productivo, y en la que los grandes grupos económicos fueron los beneficiarios.

En diálogo con Elizabet Vega Gron y Natalia Mastrángelo, Kunkel dijo que seguramente por eso «los amigos de Macri no dicen nada ni se acuerdan del golpe que los benefició». También lamentó que José Martínez de Hoz, artífice de la política económica de la la dictadura, haya muerto preso pero con domiciliaria.

 

«Faltan nietos, y el tiempo vuela»

Raquel Albeniz, actriz, integrante de Teatro por la Identidad.

En diálogo con Patricia Rozas y Leo Gotlib, la actriz explicó que Teatro por la Identidad es un pedido de Abuelas para subir al escenario la problemática de los niños y niñas apropiadas en de la dictadura cívico militar.

Destacó que «haciendo teatro recuperamos la memoria, hablamos de la verdad y la justicia«, porque el arte refleja cualquier realidad y cada vez que aparecemos con esta consigna los teléfonos de Abuelas de Plaza de Mayo suenan.

Raquel Albeniz aseguró que con el arte «la gente se conmueve, se pregunta, duda. Hay una movilización a través del arte muy interesante».

 

“Las Abuelas pusieron a la ciencia a resolver una necesidad social”
Mariana Herrera, directora del Banco Nacional de Datos Genéticos.

En diálogo con Gobierno de Científicos, Mariana Herrera destacó el rol del Banco Nacional de Datos Genéticos en la búsqueda de nietos apropiados durante la última dictadura cívico-militar y consideró que “es un legado de las Abuelas, que pusieron a la ciencia a resolver una necesidad social de suma importancia”.
El Banco Nacional de Datos Genéticos, creado por ley en 1987, cumplió un rol fundamental en la restitución de la identidad de más de 130 nietos y nietas apropiados. “Aplicar ciencia y tecnología para resolver problemáticas territoriales era algo que no existía en la región antes de las Abuelas”, explicó Herrera.
Además, precisó que «antes de la pandemia se acercaban al Banco unas 1.000 o 1.200 personas por mes, derivadas por la Comisión Nacional del Derecho a la Identidad (Conadi) o por la Justicia, en el marco de alguna investigación judicial por apropiación”.

 

Transmisión especial Radio Caput.