Héctor Castro, delegado de sucursal Retiro de Coto, advirtió que que sólo en ese establecimiento hay más de 12 contagios de COVID-19 en las últimas tres semanas, y denunció que la empresa no aplica el protocolo de seguridad como corresponde y los aislamientos son nulos o arbitrarios.
En diálogo con con Vilma Noce en el programa Horas Extras, el delegado de Coto Retiro, Héctor Castro, denunció amenazas agresiones físicas vinculadas con sus denuncias.
«Tuve la posibilidad de hablar con el director de Protección del Trabajo del Gobierno de la Ciudad, Fernando Cohen, que me pidió que le acercara un informe sobre el tema de los casos positivos en la sucursal de Coto Retiro y le mandé la denuncia», señaló.
Detalló que en la sucursal de Retiro hubo «más de 12 casos en las últimas tres semanas, y más de 25 desde el inicio de la pandemia. En total en las sucursales de Coto hay casi 260 casos en los últimos días, y si seguimos de esta manera vamos a superar los 300 contagios», alertó.
«Estamos pidiendo que se respete el protocolo, el cuidado hacia los empleados», remarcó.
«Lamentablemente, en este tiempo hablar de coronavirus en la empresa a los empleados no se nos permite. Sería un futuro despido. No pueden opinar, no pueden hablar, tienen que agachar la cabeza. No pueden manifestarse. También estamos denunciando eso, que los muchacho puedan llevar este reclamo digno», indicó.
«Venimos haciendo hincapié en la denuncia en que Coto no activa el protocolo como corresponde, por eso tuvo una bomba de tiempo. Lo que pasó en Quilmes, por ejemplo: casi 30 contagiados en una semana. Pedimos que se active el protocolo, que se aísle a la persona correspondiente», insistió.
«Lo que está pasando en la empresa es que el jefe de personal es el que aísla a la persona, lo apunta con el dedo: ‘vos sí, vos no’, al estilo ruleta rusa».
«Somos empleados esenciales, pero en el momento de caer en batalla a los compañeros no se los cuida, se los llama a silencio, no pueden reclamar. Los empleados de mi sucursal en un momento se sintieron desesperados porque necesitaban el aislamiento, estaban asustados por sus hijos», explicó.
«Yo recibí mensajes de compañeros delegados de otros supermercados y lo único que les queda es denunciar, y el sólo hecho de hacerlo es engorroso, por ahí te amenazan, te generás un problema. Me pasó a mí personalmente. Sufrí amenazas, golpes y casi un despido verbal por el sólo hecho de difundir noticias del COVID».
“Mandamos un petitorio al presidente de la Nación y nos recibieron tres secretarios de ministros y hablamos sobre el tema. Estamos en una lucha constante. No queremos dejar pasar la violación del derecho del trabajador”, concluyó
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