El director del Banco Nación, Claudio Lozano, analizó en el programa Ahora y Siempre el caso Vicentin, la propiedad privada y la responsabilidad del grupo empresario en la desaparición de personas durante la última dictadura militar. «El objetivo de estos planteos -sobre la defensa de la propiedad privada– es descontextuar el debate, que se discuta una cuestión de carácter ideológico que no viene al caso», sostuvo.

 

“Vicentin ha consagrado una estafa a miles de trabajadores, productores y a la banca pública. En ese contexto de estafa generalizada, de amenaza de extranjerización, aparece la decisión de tomar control de la empresa», afirmó el director del Banco Nación, Claudio Lozano.

«El primero que ha violentado la seguridad jurídica, al dejar colgados a 2.638 acreedores, es el grupo empresario Vicentin», señaló. «Cuando se habla del problema de la propiedad privada, lo que no se toma en cuenta es que los acreedores son propiedad privada, los bancos privados que le han prestado a Vicentin también. Y el ahorro público de los argentinos, que fue prestado a través de la banca pública, también forma parte de la propiedad privada”, remarcó.

Lozano consideró que el objetivo de estos planteos en defensa de la propiedad privada es «descontextuar el debate, que se discuta una cuestión de carácter ideológico que no viene al caso. Lo que está en juego es ser capaces de transformar esta estafa en una empresa que nos permita disponer de dólares para el desarrollo. Además, mejorar los precios para los medianos y pequeños productores y que nos permita un mecanismo de intervención del mercado alimentario, para que nuestro pueblo tenga alimentos sanos y más baratos”, detalló.

En referencia a la participación activa de Vicentin durante la dictadura, el director del Banco Nación sostuvo que “al igual que otros grupos empresarios que tuvieron relación directa con la dictadura militar, en Vicentin participaron activamente en el proceso represivo. La causa 050 está ligada al secuestro y desaparición de 22 trabajadores del grupo, que fueron marcados y denunciados por parte del jefe de personal, 14 de ellos eran delegados. Al mismo tiempo, Galtieri les facilitó el acceso al puerto en la planta de Ricardone y consecuentemente ampliar de manera significativa sus negocios”, indicó.

Asimismo, Lozano recordó que “en 1982, en el marco de la presencia de Domingo Cavallo en la gestión económica de la dictadura, se llevó a cabo un proceso de estatización del endeudamiento externo que tenía Vicentin. A partir de ese momento el endeudamiento quedó en el marco del presupuesto nacional. Es decir, sobre las espaldas del conjunto de la sociedad argentina”, concluyó.

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