El proyecto de Ley que define una nueva fórmula de movilidad de la Seguridad Social se pondrá en debate en las comisiones de Previsión y Presupuesto y Hacienda de la Cámara Baja para obtener dictamen este miércoles. La iniciativa que ya cuenta con media sanción del Senado, será llevada al recinto y podría convertirse en Ley el próximo martes 29 de diciembre.

En esta oportunidad la propuesta es una versión mejorada de la fórmula que fue aplicada entre 2009 y 2017. El 50 por ciento de la fórmula está ponderada con la evolución de los salarios y el otro 50 por ciento está vinculado a la recaudación destinada a sostener el Sistema Previsional. Para medir los salarios el criterio será el RIPTE o el índice de salarios del INDEC. Además, la iniciativa prevé que la actualización de los haberes se realice cada tres meses.

La diputada nacional y Vicepresidenta segunda de la Comisión de Previsión y Seguridad Social, Florencia Lampreabe, afirmó que se discuten dos fórmulas que estuvieron en vigencia y aportó los datos de la realidad que dejaron los dos escenarios. Mientras que con la fórmula aplicada desde 2008 los y las jubiladas aumentaron su capacidad adquisitiva en un 26 por ciento, con la que aplicó Mauricio Macri el poder adquisitivo de los haberes se redujo en un 20 por ciento.

Por ese motivo, en conferencia de prensa, la diputada dijo que la oposición busca tergiversar planteando «la opacidad» de la fórmula con el fundamento que es «difícil para calcular». Lampreabe dijo que el argumento es «insólito» porque el cálculo se basa en información pública y además la misma fórmula estuvo 9 años en vigencia.

Además, aseguró que «es imposible discutir una formula desanclada de la economía real» y ponderó que la nueva  contemple un anclaje en los salarios y en la recaudación de ANSES. Por el contrario, explicó que una ecuación que en su 70 por ciento esté atada a la inflación «funciona como techo».

Por su parte, el abogado especialista es Seguridad Social, Miguel Fernández Pastor respaldó el proyecto y planteó que la discusión de fondo es «si hay justa distribución del ingreso o si hay concentración de la economía». 

«No existen jubilados ricos en sociedades pobres», afirmó Fernández Pastor y dijo que una fórmula previsional tiene que tener el objetivo de redistribuir el ingreso adecuadamente y de forma solidaria. Por eso destacó como una virtud principal de la fórmula que está en debate que «hace de socios a los beneficiarios del crecimiento económico».

Además recordó que con la fórmula que aplicó Mauricio Macri, que estaba atada a la inflación, los y las jubiladas tuvieron una pérdida del 20 por ciento de su poder adquisitivo. Fernández Pastor remarcó que esa receta lleva a pérdida porque «cuando hay un pico inflacionario la primer decisión que se toma es eliminar las fórmulas indexatorias». 

Respecto de las expectativas de recuperación económica para el año próximo, la diputada aseguró que “será determinante cuál va a ser la participación de las mayorías en el crecimiento económico”. Lampreabe dijo que las proyecciones son mejores que las de este año, y por eso, aseguró, «estamos preparando el escenario para que los jubilados puedan recuperar su poder adquisitivo».

En la conferencia también expuso el economista Fernando Ausa, quien reforzó la expectativa sobre una recuperación en 2021 y además aseguró que el factor primordial del programa económico es «que haya recuperación del salario real» pero también señaló la necesidad de regular el mercado cambiario y controlar divisas.

En ese sentido, Ausa destacó que la nueva fórmula de movilidad jubilatoria responde a «una necesidad y hace a la justicia social al recuperar los ingresos reales porque corresponde, y para revitalizar el ciclo económico».