Abel Mendoza, cacique wichí del municipio salteño de Santa Victoria Este, denunció la violencia y el abuso de la Policía contra integrantes de la comunidad, al momento de desalojar la toma de la municipalidad. «Nuestros niños se están muriendo de hambre. Para hacer escuchar nuestra voz cortamos la ruta y tomamos el edificio público porque no había otra salida», aseguró Mendoza. «La Policía vino a desalojarnos con insultos, nos dijeron ‘indios de mierda, para qué viven, si son como animales’. Y hubo manoseo de mujeres», relató.

«Desde el lunes pasado tomamos la municipalidad como medida de fuerza», contó el cacique de la comunidad Wichí, Abel Mendoza. «En Santa Victoria Este estamos pasando hambre y escasez de agua. No nos llegan las ayudas sociales que manda el Gobierno nacional, y hay recorte de los tickets de 300 pesos que se estaban cobrando», explicó.

«Nos manifestamos para que se haga presente el intendente, en el que nosotros depositamos toda la confianza para que conduzca como corresponde», afirmó. «Nosotros no somos empleados municipales» aclaró Mendoza, «somos caciques que representamos a cada comunidad.

«Cuando vimos las irregularidades del intendente Rojelio Nerón nos manifestamos para tener un diálogo, pero nunca lo conseguimos. Las comunidades votamos para tener un futuro mejor y todo esto fue un fracaso del intendente, nos defraudó totalmente», señaló. «Para nosotros es un abandono de persona. No vemos un trabajo productivo, y de todo lo que se basa en ayudas sociales no tenemos ningún tipo de información».

«Nuestros niños se están muriendo de hambre, los módulos alimentarios no están llegando. Le pedimos al gobierno de Salta que viera la situación que estamos pasando en Santa Victoria, al senador Mashur Lapad, que tampoco nos dio resultado. Para hacer escuchar nuestra voz cortamos la ruta y el edificio público porque no había otra salida», remarcó.

El cacique wichí denunció además la violencia ejercida por la Policía contra integrantes de la comunidad: «La Policía vino a desalojarnos con insultos, nos dijeron ‘indios de mierda, para qué viven, si son como animales’. Y hubo manoseo de mujeres. Tratamos de hablar y no nos dejaron. Nos golpearon, nos secuestraron la bandera, tiraron nuestras ollas de comida, y nos llevaron a la fuerza», relató.

«Somos un pueblo originario y estamos apostados sobre la vereda pidiendo que nuestras autoridades velen por nuestras necesidades, por el agua, que es un derecho de todos. Estamos padeciendo el olvido de Santa Victoria Este», insistió.

Mendoza sostuvo que ninguna autoridad del gobierno provincial se hizo presente. «Pedimos la intervención de la gobernación de Salta y en ningún momento se han presentado. Sólo vinieron para desalojarnos y usar su fuerza de la Infantería a lo bruto.

«Pedimos al gobernador Gustavo Sáenz que mande a alguien de su gabinete a tener un diálogo como corresponde, porque estamos exigiendo que se cumplan nuestros derechos. Estamos pidiendo la renuncia del intendente, porque no está apto para ejercer su autoridad, no tiene capacidad y está haciendo un abandono de su pueblo», concluyó.

Pasó en Caput #ReportaCaput