La exdiputada nacional por el Frente de Todos, Fernanda Vallejos, sostuvo sobre la negociación de la deuda externa  con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que «la situación es preocupante, los salarios vienen muy depreciados luego de 4 años de crisis por el gobierno de Mauricio Macri sumado a 2 años de pandemia, por lo que no hay margen para ajustar allí, tampoco podemos permitir una reforma en el sistema previsional como se cree que están pidiendo». y agregó que en caso de firmar el acuerdo «la Argentina, como otras veces en su historia, entraría en un período largo de endeudamiento».

La economista dialogó con Raquel Márquez y Luis Schinca en el programa Somos Grandes por Radio Caput y dejó en claro su postura crítica respecto de las condiciones del acuerdo en ciernes y planteó la necesidad moral de acudir a los tribunales internacionales de la Haya frente a las flagrantes violaciones al estatuto el Fondo que implicó el descomunal crédito que el organismo le otorgó al gobierno de Mauricio Macri, que terminó fugándose de la economía nacional.

Recalcó Fernanda Vallejos que «Acumulamos 2 años de pandemia y 4 años de crisis económica por el modelo del gobierno anterior. El retroceso en materia salarial en estos últimos 6 años ha sido escandaloso; hoy los salarios están, en términos de participación contra el ingreso, 9 puntos prácticamente por debajo de 2016, que por supuesto, ya había al 2016 sufrido los avatares de las primeras medidas de Macri al comienzo de su gobierno».  Sobre la noticia de que se revisarán los regímenes de las Jubilaciones privilegiadas de jueces y diplomáticos, aclaró «que en el memorandum preliminar que trascendió dice algo diferente de lo que dijo hoy el ministro de Economía, ya que habla de todos los regímenes especiales que son más que sólo esos dos. Lo cual enciende luces de alarma, porque ya vemos que van querer imponer reformas en el sistema previsional». «También se prevé un ajuste de los salarios de los trabajadores públicos que estarían atados a la productividad, por lo que los salarios probablemente perderían ante la inflación. Sabemos que los salarios públicos sirven de referencia para los del sector privado, y la fórmula de los jubilados está a su vez atada a los salarios, así que es una onda que se expande a todos los sectores sociales. Así se congela la distribución del ingreso, son salarios que ya están muy depreciados, por lo que la situación es grave» manifestó.

En cuanto al camino a seguir con la deuda, expresó que «somos criticos de avanzar en el acuerdo con el FMI por una sumatoria de razones.Tenemos experiencia en como afectan a las variables marcoeconómica en nuestro país, conocemos los efectos de las políticas que impulsa que son inflacionarias, se afectan los salarios y baja la capacidad de consumo popular, impulsada por la devaluación del peso y aumentos en tarifas de los servicios públicos, con fuerte restricción fiscal y monetaria. En suma una política parecida a la de Macri y a la de La Alianza que terminaron con una fuerte recesión. Nos somete a ingresar a un nuevo ciclo largo de endeudamiento como lo hizo la dictadura que derivó en la hiperinflación y en la posterior enajenación de empresas públicas de los años 90s».

La exdiputada planteó que «la deuda sigue siendo impagable, la economía argentina no genera los dólares suficientes para pagar en pocos años, así que esto implica renegociaciones y ajustes sucesivos por muchos años. Hasta que llegue un nuevo Néstor Kirchner que cree las condiciones para sacarnos de ese corset de dependencia con el FMI».

En relación a la responsabilidad del FMI dijo: «como advertimos el FMI no ha mejorado nada en las cuestiones de fondo, siempre impone algo parecido. Son ellos quienes deben dar explicaciones de lo que hicieron y no venir acá a auditarnos las cuentas. El objetivo prioritario e irrenunciable debe ser llevar el caso a la Corte Internacional, dado que hubo una serie de ilícitos por parte del FMI al otorgar ese préstamo impagable en pleno proceso de fuga con apertura total de la economía. No es una deuda regular, el FMI es copartícipe de un ilícito, hasta no saldar eso no deberíamos seguir avanzando. Proponemos ir a la Corte Internacional de justicia de La Haya a plantear esto y esperar que haya justicia. Los recursos del Fondo financiaron la fuga y el Organismo desoyó las advertencias,  no tomó las medidas que estaban explicítadas en su estatuto. Correspondían sanciones a los países miembros que hicieran eso, las acciones u omisiones que produjo el FMI al continuar con los desembolsos son un delito. Se debe concurrir a una asamblea de la ONU, solicitar una petición ante la Corte Suprema de Justicia de La Haya, es un proceso transparente y simple, como el que llevamos adelante frente a los fondos buitres que logró cambios significativos en las reestructuraciones de deuda soberana. Sería la forma de exponer las violaciones a las normas y a los derechos humanos, cristalizados en la Constitución Nacional, a las que nos someten con las condiciones que impone».

En un sentido al firmar un acuerdo se legitima una deuda espúrea y se accede a un nuevo préstamo para pagar la estafa del macrismo. Aclaró Fernanda Vallejos que el «FMI incumplió su propio convenio constitutivo que define pautas de conductas y procedimientos para los préstamos a los países miembros, el artículo sexto en particular prohíbe prestar dinero a países con procesos de fuga de capitales, proceso que Argentina había iniciado aceleradamente desde que que llegó Macri en diciembre de 2015, dado que eliminó todas las regulaciones y restricciones financieras para la compra de dólares».

Vallejos plantea que no firmar e ir a La Haya es un imperativo moral, sostuvo que «no debería ser algo optativo, debe ser asumido como un deber del Estado de ejercer la defensa del patrimonio público, no hay antecedentes de un préstamo de estas características en la historia del mundo. Si acordamos ahora, se estaría contratando nueva deuda, por la cual ya no podríamos reclamar. Así que sería un mal paso en mi opinión firmarlo en estas condiciones. El FMI debería también responder por lo daños causados, lo que podría derivar en una fuerte quita en el capital adeudado (la cual estaba pidiendo la Argentina en un principio y quedó desestimado). Al hacerlo salimos del secretismo tan cómodo para el FMI, que siempre se maneja a espaldas al pueblo y a las Instituciones soberanas»

La letra chica del acuerdo no se conocerá sino dentro de varios años. Quienes conocen la historia son los más precavidos con la consumación del acuerdo, ya que la experiencia, que se fija en la memoria colectiva, indica que es muy probable que a medida que no cumplamos con las metas que imponen. exijan reformas aún más perjudiciales para la economía del país.

Pasó en Caput. #SomosGrandes.