Pablo Yedlin, presidente de la comisión de Salud de la Cámara de Diputados, firmante del proyecto para convertir en Campaña Nacional la donación de plasma convaleciente, habló sobre el proyecto que será tratado en el Senado.
Tras la media sanción al Proyecto de Ley para convertir en «Campaña Nacional» la donación de plasma convaleciente, el médico y diputado nacional del Frente de Todos por la provincia de Tucumán, Pablo Yedlin, se refirió a la iniciativa en el programa Gobierno de Científicos.
Se trata del proyecto que busca promover la donación de sangre de pacientes que se contagiaron con el virus del Sars Cov 2, y que se recuperaron, para iniciar el tratamiento en pacientes que se encuentran con tratamiento intensivo en los hospitales y clínicas del país.
«Teníamos casi nueve proyectos en carpeta por el tema del plasma», aseguró el diputado nacional sobre esta modalidad terapéutica en medicina que lleva mucho tiempo, que consiste en tomar anticuerpos de personas que se han recuperado de una enfermedad y «pasárselos» a una persona que la está cursando activamente, para intentar hacer que la forma aguda de la enfermedad sea más leve o no se complique tanto.
«Este sistema fue muy usado por el doctor Maiztegui, quien lo creó en una enfermedad llamada fiebre hemorrágica argentina, en Pergamino, hace muchos años, pero también se usó con la gripe A, con el Sars Cov 1, en MERS», explicó.
Yedlin aseguró que se trata de «una terapéutica con mucha plausibilidad biológica, es lógico que funcione».
Argentina hoy realiza ensayos clínicos para concluir sobre la seguridad y la utilidad de este tratamiento para pacientes con COVID-19.
«En Argentina hay muy poca donación de plasma. Estamos hablando que de 14 mil personas que han tenido COVID-19 y se han recuperado, y que estarían en condiciones de donar plasma, son apenas 200 los que lo hicieron», explicó el legislador.
Proceso indoloro y rápido
Para movilizar a las personas que padecieron la enfermedad, el diputado aseguró que «la donación es un proceso rápido e indoloro, se puede hacer en una hora. En una semana los glóbulos rojos vuelven al cuerpo». Y adelantó que «esto puede salvar a varias vidas si es que termina siendo efectivo».
«El COVID-19 es una enfermedad muy benigna», dijo Yedlin, en relación a que «en un grupo importantísimo de pacientes se trata de un cuadro gripal relativamente suave».
Sin embargo, «hay un 20 por ciento de los cuales se puede complicar, un 15 por ciento hacen una forma que se llama neumonía, que es una infección pulmonar importante, y es allí donde posiblemente el plasma tenga alguna efectividad», detalló. «Hay un 5 por ciento de estos pacientes que evolucionan a una forma muy grave». Yedlin explicó que los cuadros son de «proceso inflamatorio, con fallas multiorgánicas, y que son los que están en terapia intensiva con respirador, requieren asistencia, hay que dializarlos, les falla el riñón, tienen problemas y necesitan drogas para la presión arterial, y de este grupo la mitad fallece, lamentablemente».
Útil para el 20 por ciento de infectados
Yedlin explicó que «el plasma podría ser útil para evitar que este grupo del 20 por ciento vaya a la terapia intensiva, aunque todavía no sabemos cual es la efectividad del tratamiento».
«Lo que sabemos que este es un tratamiento seguro, porque no genera daños en el paciente, pero si uno lo toma temprano hay un grupo de pacientes que realmente se recuperan y ahí están puestas nuestras esperanzas, aunque ha aparecido un antiviral y medicamentos como la dexametasona que han hecho que la letalidad baje, sin haber aparecido una vacuna específica», consideró.
Para el diputado, «los sistemas de salud van aprendiendo a tratar mejor a los pacientes, y esto es debido a un conocimiento mayor sobre la enfermedad».
«La donación prevé 48 horas de licencia y vamos a facilitar los métodos de traslado y transporte, la donación de plasma debe ser solidaria», puntualizó sobre el proyecto, y adelantó que «va a haber un registro de recuperados, por lo que se va a poder llamar a los pacientes para consultarles si quieren donar».
«Hay un subgrupo de pacientes ya internados que no queremos que evolucionen a las formas más graves. Lo que haremos es que el volumen de pacientes sea menor, por ello no tendrá impacto en decisiones sobre la cuarentena», especificó.
A su vez, explicó que «si no hubiéramos tomado las medidas de cuarentena inicial, no se hubieran suspendido los viajes interjurisdiccionales, y hoy tendríamos explotado el sistema sanitario del país. Eso se evitó muy bien, vamos a salir», concluyó.
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