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La ex embajadora argentina en Cuba, Juliana Marino, habló de su militancia durante la tercer presidencia de Perón y la dictadura, su paso por el país caribeño, el Che Guevara y el feminismo.

Muerte del Che

“Creo que la muerte del Che fue una conmoción enorme para la gente de nuestra generación, estuviéramos o no en grupos de izquierda; yo estaba en la izquierda peronista, pero él significaba mucho en relación a lo que esperábamos del término revolución“, aseguró desde los estudios de Radio Caput, en diálogo con el programa Un Cuarto Propio.

“Es una figura que creo que sigue teniendo vigencia. Estando en Cuba tantos años, todo el mundo contando anécdotas, hacen valorar más la dimensión humana del Che, su capacidad, su autoridad ética. Una cosa que uno siempre valora en la política y no siempre se da testimonio de esto. Él si planteaba algo iba primero, si planteaba la austeridad era el más austero”, ejemplificó.

“Además me parece que el Che murió en Bolivia queriendo llegar a la Argentina. En Cuba no entienden como no todos los argentinos aman al Che, porque ellos, todos los cubanos y cubanas aman al Che“.

En tus años de embajadora conociste más a fondo esa experiencia política que te inspiró durante la juventud

“Claro, lo que pasa es que en el caso de mi militancia, yo tuve la suerte de haber conocido a partir del año 66, compañeros de la resistencia peronista, y empecé a recibir de ellos la versión del peronismo, que era la versión antitética que la de mi casa, y la verdad que me gustó más”, sostuvo.

Feminismo

“Nuestra generación hizo la renovación peronista, en contra de las estructuras burocráticas y el sindicalismo pesado, y ahí tuve cargos partidarios, en ese momento me di cuenta que me pasaban cosas por ser mujer. Con mi ex suegra que siempre me llevé bien, no era lo mismo pedirle que me cuidara los chicos para ir a trabajar que para militar“.

“Por otro lado, el primer cargo que tengo en el partido, los compañeros varones nos indican las comisiones y nos dan la comisión de la Mujer. Nosotras no sabíamos dónde había sido la reunión, qué era una mesa chica”.

“Cuando fue la ley de divorcio, el PJ se puso en contra de la ley, y nosotras, todas las mujeres de todas las líneas internas, hicimos una conferencia de prensa a favor. Fue una sinergia con las compañeras que vinieron del exterior, las que salieron de la cárcel, las del exilio. Ahí yo fui aprendiendo de feminismo“, finalizó.

Pasó en Caput #Un Cuarto Propio