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Juguemos: Es nueve de agosto, noche de cine, pagaste tu entrada con parte de ese sueldo por el que trabajás nueve horas todos los días, te acomodás en tu butuca y, mientras el tipo que lleva más tiempo preso en la historia de Argentina te mira a los ojos, vos recordás la canción de Los Espíritus que dice algo así como el trabajo dignifica, eso dice mi patrón. El Ángel, la película, en la mirada de Pasaje Nocturnis.

Para los chicos de Pasaje Nocturnis, esta podría ser una escena que grafique alguna de las sensaciones que genera la película El Ángel, que cuenta la historia de ‘Carlitos’ Robledo Puch, “el asesino serial más importante de la Argentina”.

La dirección está en manos de Luis Ortega, quien “trasciende la barrera del cine independiente, experimental para saltar al mainstream. Si bien es una película clásica, tiene algunos juegos ‘a lo Ortega’, más del cine moderno. Puch mira a la cámara y rompe con la cuarta pared”. Ortega también juega y se nota “en su idea del cine basada más en las formas, en lo estético y no tanto en el contenido y en el juicio moral”.

UN NIÑO DESCONTROLADO

El Ángel es una película irreverente, deja de lado lo salvaje, las violaciones, no cuenta demasiado los asesinatos y es por momentos una comedia de humor negro”. Podría haber tenido un estilo Crónica TV pero eligieron una “violencia estilizada”. Logra así también que los espectadores “generen empatía con el asesino”.

Ortega va en busca de la esencia de Puch y lo que encuentra es que “Puch era un tipo libre. ‘Yo hago lo que se me canta’, dice, y entre ese hacer lo que se le cantaba estaba meterte un tiro en la cabeza y no laburar, entrar en la casa de cualquiera y llevarse lo que tenía ganas. Ortega trata de mostrar el mundo de un niño. Un niño totalmente descontrolado tirando tiros al aire”.

Pasó en Caput. #PasajeNocturnis (Lun 23hs).