Devuelvan a Santiago
¿está vivo?
le escribiremos en el cuerpo
las sanaciones
le suturaremos las heridas
con amor violento
le daremos de beber de comer
lo abrigaremos
para que descanse
después le haremos una fiesta
íntima
como son íntimas nuestras
concentraciones populares
como son reclamos
nuestras fiestas
como son fiestas
nuestras batallas
Pero devuelvan a Santiago.
¿Está muerto?
sabemos qué hacer
desde Antígona para acá
sabemos qué hacer con nuestros muertos
todos nuestros muertos se parecen
y nosotros mismos nos vamos pareciendo
a nuestros muertos con el tiempo
entonces
devuélvanlo
que nosotros lo vamos a enterrar
en las alturas de la memoria
para que nos mire
(y sobre todo: los mire)
desde nuestras alturas montañosas de la memoria
entonces devuélvanlo
sabemos cómo llorarlo
cómo blindarlo de los canallas
cómo acunarlo en las multitudes
cómo nombrarlo y cómo abrigarlo
con ternura y con cólera
cómo alzarlo con ferocidad en los muros
cómo honrarlo a lo largo de los días pedestres
cuando todo parezca volver a la calma
pero a nosotros a nosotros
todavía nos arda el pecho dentro de diez
o doscientos años.

Francisco Figueras.

Pasó en Caput. #Mil Voces (Mar. 18.20 hs)