El secretario de derechos humanos de la Central de Trabajadores de la Argentina, Victorio Paulón, y el director de la secretaría gremial, Héctor Cabrera, reflexionaron sobre la importancia del movimiento obrero en el «Cordobazo».
El secretario de derechos humanos de la CTA, Victorio Paulón, recordó el contexto político y social en el que tuvo lugar el «Cordobazo» entre el 29 y 30 de mayo de 1969. Afirmó que ese levantamiento popular en la capital cordobesa fue resultado de la acumulación de un proceso de lucha y resistencia que se dio en el país a partir del derrocamiento de Juan Domingo Perón, los bombardeos a Plaza de Mayo, los fusilamientos de militantes en José León Suárez y las sucesivas dictaduras.
En diálogo con Raquel Márquez y el equipo de Somos Grandes, el dirigente sostuvo que en ese momento las clases dominantes decidieron establecer un plan de gobierno de 20 años con un dictador que imitaba el modelo del franquismo, «con un sindicalismo colaboracionista y otra parte muy importante con Raymundo Ongaro a la cabeza que sintetizan la resistencia del país». En ese contexto, dijo Paulón, 1969 fue «un punto de inflexión» porque la dictadura fue derrotada por la «sucesión de hechos de los cuales el más connotado es el Cordobazo».
Por su parte, Héctor Cabrera remarcó que después de la dictadura de 1955 fue cuando «se da un proceso con Frondizi, Arturo Illia, quien desconoce los contratos petroleros que perjudicaban a la Argentina y saca la ley de patentes contra las farmacéuticas, por lo que sufre el golpe».
En ese sentido, afirmó que en el año 66 comenzó la persecución y la pérdida libertades de sectores estudiantiles y de trabajadores, porque «la gran preocupación del enemigo de clase era la organización de los trabajadores». Aseguró que había un sector del sindicalismo combativo que se plegó a la resistencia de los estudiantes en una ciudad que fue impulsada por las políticas de Juna Domingo Perón.
Cabrera concluyó que fue fundamental que hubiera un movimiento obrero organizado, «que el enemigo quiso destruir y no pudo hacerlo hasta que ocurrió el golpe cívico militar de 1976». Agregó que hubo una articulación de ese movimiento obrero con el sector estudiantil que confrontó con la política económica de Krieger Vasena.
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