El Dr. en Ingeniería Eduardo Dvorkin destacó la importancia de proteger la industria satelital argentina. También se refirió al preacuerdo suscripto entre ARSAT y HUGHES, y advirtió que la contratista americana podría acceder al tráfico de datos de todo el sistema satelital argentino: «El tema del acceso al tráfico de datos es un problema, es un peligro latente», aseguró.

Con la soja no alcanza. Para el Dr. en Ingeniería Eduardo Dvorkin, «Argentina necesita urgentemente producir productos mas complejos, necesita producir cosas que valgan màs en el mercado internacional, porque exportando solamente soja no podemos ser un país en el que vivan bien todos los argentinos«.

En diálogo con Aburridos Peligrosos, Dvorkin explicó que «los satélites, radares, y otros productos que hizo INVAP son importantes, porque nos metemos en una industria de alto valor agregado, manejando la tecnología. Está claro que en el ARSAT había partes que eran importadas, pero manejábamos la tecnología. Podíamos salir a comprar las partes que se tenían que importar, sabiendo que si no las comprábamos al fabricante A, las podíamos comprar al fabricante B, porque en realidad estábamos especificando el satélite y estábamos haciendo la ingeniería básica del satélite«.

¿El Estado debe invertir en el desarrollo tecnológico? «Mariana Mazzucato hace un despiece del emblemático iPhone7, y muestra que todos los componentes del iPhone 7 fueron desarrollados por la tracción del Estado americano. El iPhone 7 es un gigantesco monumento al emprendedorismo del Estado Americano«, afirma Dvorkin.

«Si queremos meternos en el mundo de los satélites, y finalmente tener satélites que puedan competir para ser exportados, necesitamos proteger esa industria«.

El ingeniero, doctorado en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, explica que si destruimos el andamiaje estatal que impulsa la industria satelital argentina, y la dejamos en manos privadas «ya no va a ser un emprendimiento en el que el objetivo es crear una industria satelital, sino que va a ser un objetivo como el que puede establecer cualquier empresa privada: en cada satélite que produzco quiero ganar dinero».

En ese caso, la lógica será otra: «vamos a volver al punto en el que hagamos en el país aquello que podemos hacer más barato o más eficientemente que el extranjero, probablemente, muy poco. El tema es, si seguimos desarrollando satélites con una idea de desarrollar una industria y proteger lo que sea necesario, o simplemente abdicamos, y abandonamos esa idea», afirmó.

Sobre el preacuerdo suscripto entre ARSAT y Hughes, Dvorkin advirtió que de concretarse, la compañía estadounidense, que es una importante contratista de servicios de comunicación del Departamento de Estado, podría acceder a todo el tráfico de datos de nuestro sistema satelital: «El tema del acceso al tráfico de datos es un problema, es un peligro latente». «Básicamente ese peligro está», Asegura Eduardo Dvorkin.

En materia satelital, «la soberanía nacional son tres cosas:
_Ocupar las órbitas que son de la Argentina, que si no las ocupamos las vamos a perder.
_Tener el control de tráfico de data argentina, evitar que estemos siendo observados, evitar que nuestra data sea usada libremente por cualquier otro Gobierno.
_Y el estilo de desarrollo

En ese sentido, Dvorkin explica que con el desarrollo de ARSAT se creó un triángulo en el que por un lado estaban las empresas estatales, por otro lado una cantidad muy grande de PYMES, y por otro los organismos de investigación estatales. Pero si este desarrollo se deja de lado, y se recrean las lógicas del sector privado, «eso dejará de tener sentido, porque no podemos asegurar que sea sea la forma mas económica o con la que mas se gana ahora, eso tiene sentido si uno esta apostando al futuro«.

Pasó En Caput. #AburridosPeligrosos (lun a vie 14hs).