El secretario de Derechos Humanos del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (Cecim-La Plata), Erenesto Alonso, destacó, al cumplirse 41 años del inicio de la guerra de 1982, la anulación del pacto Foradori-Duncan, firmado por Macri, que implicaba la entrega de la soberanía, y planteó que hay que «volver a Malvinas de la mano de América Latina».
En el marco de un nuevo aniversario de la guerra de Malvinas, Ernesto Alonso celebró la decisión de retomar «el camino de políticas de estado sobre la soberanía”, impulsadas por este gobierno. A su vez señaló: «Las disputas de los que jugaban a favor de los británicos en esa época se trasladan al presente en los espacios políticos neoliberales como el de Cambiemos», y puso como ejemplo la falta de acceso al Lago Escondido.
En diálogo con Juan Martín Ramos Padilla y Verónica Grande del programa Recontracaput, Alonso descartó la posibilidad de recuperar las islas por medios militares y consideró que la fortaleza del país está en el derecho internacional, la geografía, la historia, y la importancia de los gobiernos de la región que defendieron los intereses populares y la soberanía: «Hay que volver a Malvinas de la mano de América Latina».
En este sentido, Alonso destacó que, teniendo en cuenta que la disputa está en el mar, es necesario un «cambio de paradigma» en los argentinos. «Hay que dejar de mirar exclusivamente el área continental como productiva y desarrollar un proyecto para explotar los recursos del atlántico sur».
A días de disolverse el pacto Foradori Duncan, firmado en 2016 durante el gobierno de Mauricio Macri y que buscaba promover la apropiación de los recursos naturales de las islas, el ex combatiente señaló: «Por supuesto era un tema recurrente desterrar y no dejar ningún vestigio de ese nefasto acuerdo». En esa línea reclamó la salida de Carlos Foradori, quien todavía desempeña funciones dentro de la Cancillería.
Pasó en Caput.






