Compartir

El escritor y periodista de Página 12, Alejandro Modarelli, fue discriminado en Irán por ser homosexual, y por eso deportado del país. El hecho sucedió en el aeropuerto de Teherán, a raíz de ser googleado por las autoridades, que encontraron su libro “Fiestas baños y exilios: Los gays porteños en la última dictadura“. “Para una persona gay, ir a Teherán es una complicación”, afirmó el escritor.

“Yo tenía programado un viaje turístico porque quería ir a conocer los lugares históricos de Teherán. Me dijeron que se podía sacar la visa on arrival, o sea cuando llegás. Yo llegué y me dijeron que tenía que completar un formulario, donde no especifico la orientación sexual, solo cosas formales como el oficio, etcétera”, contó, y agregó: “Primero se turnan personas de migraciones, hasta que llega uno que parece de la Gestapo y me pregunta en español si yo era el autor de “Fiestas baños y exilios: Los gays porteños en la última dictadura“, que es lo primero que aparece si me googleás”, explicó el escritor.

“Yo por supuesto no podía negar que era así, entonces directamente me mira a los ojos y me pregunta si yo soy gay. Le dije que sí, y yo estaba con un amigo al que también le preguntan lo mismo; Al rato viene alguien y me dice que fuera a la caja, que me iban a devolver el dinero con el que yo había pagado la visa para entrar. A partir de ahí empieza todo el trámite de deportación de Irán. Yo había llegado desde Estambul, y pasé toda una noche, 17 horas, en un lugar muy cómodo, por lo menos”, afirmó Modarelli.

En el medio apareció un supuesto funcionario para decirme que podía arreglar todo si yo por izquierda daba dinero. El tema es que ese personaje que vino me decía que si le daba 200 dólares se arreglaba, a lo cual yo dije que ni loco, porque estaba primero legitimando una situación de corrupción, y no solo eso, sino que no sabía las consecuencias. Por suerte el tipo era un estafador que estaba dentro del aeropuerto, que ya le habían llamado la atención por situaciones similares”, aseguró.

“Finalmente, después de 17 horas, me deportan a Estambul. Llegamos y ya había intervenido en Teherán el cónsul Argentino de allí, a través del diario. Acá nos tienen sin decirnos nada, parados, porque al haber sido deportados tenían que averiguar las razones. Entonces me llama el cónsul argentino en Estambúl y me dice que el problema hubiera sido que si me ponían en el pasaporte: “Deportado por peligro a la seguridad nacional”, porque es un delito ser homosexual en Irán. Estuve horas, intervino el consulado, y gracias a eso pude salir”.

Modarelli contó que no se imaginaba que podía pasarle eso: “Lo que sí se me cruzó era que si googleaban mi nombre, no sería un punto a favor mío. Ahí vos vos entrás y sos objeto de una pesquisa a través de todas las redes. Yo creo que para una persona gay ir a Teherán es una complicación, y si sos un gay que tiene cierto tipo de vida pública, escritor, o formás parte de un grupo, te deportan y podés pasarla mal”.

Pasó en Caput #RadioCaput