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Ellos lo llaman infortunio, pero si venís denunciando las condiciones de trabajo antes los diferentes organismos y después muere un trabajador, concretamente es un asesinato“, describió el referente de la Campaña Basta de Asesinatos Laborales y delegado de la Línea 60, Néstor Marcolin, en el marco de la cuarta movilización.

“Fue contundente la movilización que hicimos con el reclamos de basta de asesinatos laborales, como todos los 9 de septiembre. Consideramos que si se puede evitar, no es una accidente, y las patronales saben que se puede evitar. Ellos lo llaman infortunio, pero si venís denunciando las condiciones de trabajo antes los diferentes organismos y después muere un trabajador, concretamente es un asesinato”, afirmó el referente de la Campaña Basta de Asesinatos Laborales y delegado de la Línea 60, Néstor Marcolin. Agregó además que “después cuando reclamás en la justicia sale como homicidio culposo, pero si tenías responsabilidad hay que cambiar el eje de la discusión y debería ser un homicidio doloso”.

Además, Marcolin explicó cómo surgió la Campaña: “A raíz de que creamos el espacio cuando mueren Daniel Ramallo, Diego Soraire en el INTA y Richard Alcaraz empezamos a contabilizar la cantidad de muertes y contrariar lo que dice la Superintendencia de Riesgos de Trabajo”. “Calculamos que debe haber 400 muertes por año pero la Superintendencia cuenta solo los que están en blanco. Por ejemplo, sólo el 42 por ciento de los trabajadores tienen ART, por eso decimos que deben ser el doble de trabajadores, y sin contar las muertes por enfermedad profesional”, continuó Marcolin y agregó: “Lo que empezamos a hacer es contabilizar y armar un anuario, para responsabilizar a las patronales y al gobierno a través de su organismo que es la Superintendencia”.

Sobre el accidente de tránsito que terminó con la vida de una trabajadora de tránsito, que no tenía ART ni seguro de vida, expresó: “Es un asesinato laboral, pero en la Superintendencia no va a estar contabilizada. Para que te des una idea las 51 muertes del accidente de Once, no están contabilizadas. No están registradas como asesinato laboral”. “Este año dijeron que bajaron la cantidad de muertes en un diez por ciento, pero no tienen en cuenta que muchas personas se quedaron sin trabajo”, aseguró Marcolin.

“El espacio confluye en visibilizar la cantidad de muertes, en formar delegados para discutir con las empresas y mostrar que las cifras que da el Estado son otras. Las ART son aseguradoras, entonces los empresarios no denuncian las verdades situaciones de riesgo que corren los trabajadores para pagar un canon más barato. Por eso muchos no denuncian los accidentes, los mandan por enfermedad laboral y no por ART, de esa manera no los contabilizan y pagan más barato”, cerró Marcolin.

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