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El economista Andrés Asiain analizó los movimientos cambiarios del día siguiente a las PASO y explicó: “Cuando entramos al mercado abierto electrónico veíamos que había muy pocas operaciones y por muy bajos montos, el montón fue cercano a los 500 millones, que es inferior al del viernes y toda la semana previa a las elecciones. No hubo un monto significativo que justificara semejante devaluación. Hubo una decisión política de dejar de usar la oferta de estos meses y dejar que suba la mañana siguiente a la elecciones”. 

Agregó además, que “en días de corridas fuertes se llegan a demandar más de mil millones de dólares, como en las devaluaciones del año pasado en mayo. El de ayer fue un día normal cambiario, y en la mañana las operaciones eran muy bajas. Cuando fijaron el valor de referencia de la jornada cerca de 60 pesos, ese dólar se podría haber mantenido en 40 y pico con una intervención de 50 millones de dólares, una oferta normal”.

Asimismo, Asiaín expresó que cree que “volvieron a la política previa a la autorización del FMI, a las subastas que no fijan valor de referencia y solo sirven para rifar dólares”. “Dejaron devaluar la moneda de forma pasiva, dejaron fijar un valor muy alto con operaciones de muy bajo montón, volviendo a la política ineficaz que habían tenido”, afirmó. 

Entre las posibilidades de por qué se permitió llevar adelante esta devaluación, Asiaín meditó: “Hay varias posibilidades: que el FMI haya llamado y determinado que no se vendía un dólar más, y les hayan bajado el pulgar. Otra es que el gobierno, previendo las dificultades que va a tener de acá a diciembre, decidiera devaluar de entrada y después con pocos dólares tratar de sostener la situación, y pensara que esa era la mejor forma de llegar a diciembre sin una explosión. Y la tercera, es que decidieron que esta era la mejor forma porque aparte podían buscar una forma de amenazar a la sociedad para que modifique su voto”. “Si vemos que generaron un boom de acciones con una encuesta trucha, amplificando la caída del lunes, de la misma manera pueden haber decidido dejar devaluar fuerte durante la mañana y usar eso como una herramienta de extorsión política de que si gana Fernández en octubre la economía explota por el castigo de los mercados. Puede ser una combinación de todas estas posibilidades, no son incompatibles entre sí”, aseguró Asiaín.

Respecto de la posibilidad de que “los mercados” le den la espalda a Argentina en caso de ganar Alberto Fernández, Asiaín expresó: “El esquema de vencimiento es inviable, gane quien gane la deuda es la misma y no está la plata. Se juega el tipo de reestructuración, puede ser que los inversores internacionales piensen que reestructurar con Macri puede ser mucho más favorable que con Alberto, porque el primero va a firmar lo que sea que le den y Alberto va a defender los derechos de los argentinos. Es una visión miope de los acreedores, que en su afán de su interés individual no toman en cuenta la viabilidad, porque esas reestructuraciones como el megacanje son inviables”. 

Viendo como fue la corrida de ayer, creo que está bajo control del gobierno. Lo que tenemos la duda es si detrás de esta voluntad del gobierno hay solo esta idea de aterrorizar a la población o si hay un veto del FMI, que implicaría que la volatilidad cambiaria llegó para quedarse”, cerró Asiain.

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