“Lo que paso anoche podría interpretarse como el primer intento de expansión de un odio de clase, de la clase media y media alta que voto a Mauricio Macri», afirmó el periodista Juan Alonso sobre la campaña para bajar el sueldo de ‘los políticos’ que redundó en un cacerolazo desde los balcones de la Ciudad. «Cuando el presidente de la república menciona elípticamente al accionar de Techint, y se refiere a los 1500 despidos, se produce cerca de las 21.30 un golpeteo de cacerolas en los balcones”, aseveró.
Asimismo, Alonso remarcó que el gobierno “está manejando no solo la crisis de la pandemia sino también el desastre que dejó el irresponsable de Mauricio Macri”. “Encima que están llevando adelante la conducción, los vecinos más privilegiados hacen sonar los fierritos de los balcones. Hay una intención mediática y tiene que ver con las medidas que toma el gobierno”, aseguró Alonso.
“El presidente tiene una imagen positiva que supera el 90 por ciento. Creo que quieren volver a tener un cierto grado de acumulacion que no tenían y quieren volver a imponer condiciones”, afirmó el periodista sobre la campaña y las intencionalidades detrás de la misma. Y agregó: “De esa manera vuelven a un panorama como el de 2008, donde Techint quiso despedir a 2400 trabajadores y el gobierno de ese momento pensó en expropiar la empresa. En ese momento Paolo Rocca reculó y llevó adelante una serie de suspensiones que fue solventada por el Estado”.
El discurso de la antipolítica es un sesgo heredado de la dictadura y está basado en un odio de clase. La clase media alta de CABA no puede soportar que los más humildes accedan a derechos básicos en una pandemia, mientras ellos disfrutan del congelamiento de las tarifas.
— Juan Alonso (@jotaalonso) March 31, 2020
Respecto del accionar de empresarios como Paolo Rocca, Alonso aseguró: “Estas personas siempre viven del Estado y se quejan del mismo. Intentan ahora venir con un discurso antipolítico, cuando en realidad si juntamos a los 50 ricos que aparecen en la revista Forbes y ponen 50 millones de dólares podríamos solucionar esto sin la intervención del Estado, comprar reactivos, retrovirales, etcétera”.
“Si en vez de marcar condiciones aportaran, podríamos lograr una solución. Hasta ahora los únicos que han puesto aquí son: no solo el Estado, sino los trabajadores. Los bancarios pusieron a disposición sus hoteles y clínicas, Camioneros también, incluso la CGT y la CTA. Acá hay gente que no quiere ganar un poco menos”, cerró Alonso.
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