La titular de la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes, Marisa Graham, y la Licenciada en Trabajo Social, Beatriz Echevarría, conversaron con Larry Levy y Luis Frank en el programa Nosotros Los Otros. Analizaron la problemática infantil y adolescente de nuestro país, haciendo hincapié en los índices de pobreza y en las diferencias de clase que existen en nuestra sociedad. Graham señaló que la pandemia «pone negro sobre blanco situaciones que ya veníamos arrastrando y que posiblemente se van a agudizar. Va a haber mayor índice de pobreza y de indigencia», alertó.

La titular de la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes, Marisa Graham, la primera en ejercer el cargo, explicó que “la Defensoría está establecida por la Ley 26.061, que es del año 2005, y daba un plazo de 90 días para establecer un defensor o una defensora. Se tardó 14 años».

«Es un organismo de derechos humanos, que controla el cumplimiento por parte de la República Argentina de los derechos humanos establecido en el Pacto de San José de costa Rica y en la Convención sobre los Derechos del Niño”, indicó.

“Tiene que controlar el funcionamiento del sistema de protección y proponer, supervisar y requerir políticas públicas que resuelvan los temas irresueltos de nuestra niñez y adolescencia. Por ejemplo el tema de la pobreza, la falta de acceso al agua potable o a la vivienda digna”.

Beatriz Echevarría agregó que “la Defensoría va a tener un área de escucha, donde se van a poder hacer reclamos de alguna vulneración de derechos. Va a haber un equipo técnico, de trabajadores sociales y psicólogos para escuchar a las personas”.

MG: “Nosotros tenemos un gobierno federal y nuestra Defensoría es nacional, tiene que respetar las autonomías provinciales. Hay leyes nacionales, leyes provinciales y por debajo otras resoluciones y decretos. Habría que hacer un buen trabajo como para que las leyes provinciales estuvieran más ajustadas al gran paraguas que implica la Convención sobre los Derechos del Niño y la Ley 20.061”.

«En Argentina hay muchas entidades que miden la situación de niños, niñas y adolescentes: Unicef, el Barómetro de la Deuda Social de la UCA , algunas universidades nacionales que ahora están midiendo, el INDEC, consultoras privadas. Se mide la situación de pobreza, la mortalidad perinatal, el rezago escolar, el femicidio, la violencia intradoméstica. El problema es que tenemos distintos actores que usan distintas metodologías para medir. Nosotros vamos a tratar de que haya cierta homologación de los datos para partir de una realidad”.

«La pandemia «pone negro sobre blanco situaciones que ya veníamos arrastrando y que posiblemente se van a agudizar. Va a haber mayor índice de pobreza y de indigencia. Vamos a tener que tomar el tema de la seguridad alimentaria desde otro lugar. Estamos pensando en un documento del día después, donde hablamos de cómo encaramos el tema de la seguridad alimentaria”.

“Reconocemos que el gobierno nacional y muchos provinciales han hecho grandes esfuerzos presupuestarios para suplir la falta de ingresos de las familias, pero tenemos problemas de la ingesta de secos de nuevo”.

“Otro tema que nos preocupa es el cierre de los comedores escolares. Eso hace a la seguridad alimentaria, pero también a la presencia de la escuela».

“Ahora uno de los grandes temas está siendo el de la deserción en los secundarios, y pretendemos armar una masa crítica que nos acompañe a ir a buscar a los chicos y chicas que se hayan ido de la escuela por temas vinculados a la pandemia, como la falta de conectividad o de los instrumentos necesarios para cumplir con las tareas escolares”.

BE: “Tenemos como objetivo interpelar a la escuela expulsiva. Pospandemia tendremos que hacer otro análisis respecto a la vuelta al colegio, hay respuestas que no se están dando”.

“Otros temas que atraviesan la niñez y son de incumbencia de la Defensoría son el trabajo infantil, la violencia de género, el maltrato».

“Hay que comprender al niño como un sujeto de derecho”.

MG: “Vamos a profundizar el tema de la Asignación Universal, para ir hacia una AUH sin condicionalidades y unificar la asignación familiar del laburante regular”.

«El Estado tiene la obligación de asegurarle a toda la población infantil un ingreso mínimo ciudadano”.

Beatriz Echevarría señaló también la necesidad de una escucha real a los adolescentes, para poder abordar sus problemáticas: “El adolescente va transitando hacia la adultez. Es un sujeto que no tiene lugar, que no es niño ni es adulto, y tiene un montón de cambios: físicos, psíquicos, emocionales. Para trabajar con adolescentes hay un secreto que es el respeto en la oreja. Nos llenamos la boca diciendo que escuchamos a los adolescentes, inclusive los padres. Pero en realidad, una cosa es oírlos en el discurso, y otra cosa es saber escuchar lo que están ‘diciendo’ con lo que ‘dicen’. Y los adolescentes nos interpelan a los adultos permanentemente. Sus vivencias solo las conocen ellos. El vínculo con la escuela, la familia, la sociedad, la discriminación que sufre en la calle, lo sufre y lo vive el adolescente. Los únicos que pueden poner en palabras lo que les sucede, y nosotros tomar eso y actuar en consecuencia, son ellos”.

Pasó en Caput #Nosotros Los Otros