“No es lo mismo comer que no comer y es un límite que no se puede pasar. Después habrá que hacer cambios estructurales, pero hoy lo mínimo es garantizar la comida”, afirmó el diputado nacional, presidente del bloque Red x Argentina, Daniel Arroyo, meditando sobre la necesidad de implementar la Ley de Emergencia Alimentaria.
El diputado nacional, presidente del bloque Red x Argentina, Daniel Arroyo, analizó la situación que atraviesa la sociedad: “Es evidente que hay más gente en los comedores, y más chicos que se quedan a comer en las escuelas. Aumentaron de vuelta los alimentos, lo que genera problemas de hambre y malnutrición”. Agregó además la necesidad de debatir la Ley de Emergencia Alimentaria porque habilita «dos cosas: una permite reasignar partidas de otros espacios para volcarlos en los comedores, merenderos, y los comedores escolares, y lo segundo que permite es licitar rápido para comprar comida. Es un proceso administrativo que acelera los tiempos cuando hay un problema, es de puro sentido común decretar la emergencia alimentaria”.
Sobre por qué la conflictividad social no ha demostrado la grave situación alimentaria, Arroyo expresó: “Hay un montón de gente poniéndole el cuerpo: las organizaciones sociales, las iglesias, las escuelas. Se han duplicado la cantidad de comedores y es la sociedad la que los va haciendo. Es una sociedad sana, que no quiere lío, y le pone el cuerpo a situación muy complicada”. En referencia a la negativa de la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, de recibir a las organizaciones, aseguró: “Las organizaciones sociales son parte de la solución, no del problema. Hay que trabajar entre todos”.
“En Argentina comer tiene que ser barato, los 11 productos de la canasta básica tienen que ser accesibles. Es una regla, no un debate. Producimos alimento para 400 millones de personas, hay que hacer un cambio estructural en ese proceso. Lo que hay que rearmar es un sistema para fortalecer a los pequeños productores; establecer la Ley de Góndolas, para que ninguna empresa tenga más del 30 por ciento de la góndola; ver el tema de la intermediación: si el tambero saca la leche a 7,50 y llega a la góndola a 55 pesos, hay un problema”, remarcó el dirigente.
Asimismo, planteó el posible camino para rearmar la estabilidad económica y social: “Hay que ver en dos tiempos, parar de caer y después reconstruir. Para parar de caer hay que resolver el costo de la canasta básica, un sistema de créditos no bancarios para desendeudar a las familias, cuidar las industrias donde trabajan mujeres y jóvenes, y hacer mucha obra pública con mano de obra intensiva. Eso es rápido en cuanto que es un tema de decisión política, después viene reconstruir, que es un poco más complejo”.
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