La precandidata presidencial por el Frente Guasú, Esperanza Martínez, analizó la actualidad política de Paraguay, que se prepara para las elecciones presidenciales del año próximo a las que «tenemos que llegar con el 90% de la oposición al Partido Colorado unida», sostuvo.  Adicionalmente reflexionó sobre el clima de violencia por crímenes vinculados con el narcotráfico y la corrupción del gobierno que «generan indignación popular» y recalcó que «en Paraguay está en aumento la pobreza debido a la alta desigualdad y la concentración de la riqueza en muy pocas familias».  

En una conversación exclusiva con Federico Montero y el equipo de Miradas al Sur Global, que trabaja profundamente los temas de política internacional junto al aporte de un equipo de periodistas especializados enviados especiales del Observatorio del Sur Global, Esperanza Martínez se mostró preocupada por la situación política y de violencia vinculada al narcotráfico que vive el país vecino.

La senadora en un comienzo contó acerca de la investigación por narcotráfico que llevaba adelante del fiscal Marcelo Pecci, quien fue brutalmente asesinado en su luna de miel, por lo cual advirtió que el clima es de violencia, «hay cada vez más sicariatos»,  dijo y agregó Martínez que «Pecci era una de las figuras principales de investigaciones contra el narco y el lavado, en una intervención judicial que se llamó Ultranza, por la que se encontraron 2 cargamentos de cocaína que llegaron a Europa, había hecho operativos con hasta 800 allanamientos en Paraguay, junto a la colaboración de las fuerzas de Europol». 

Y afirmó Esperanza que «la desigualdad y la pobreza fueron acentuadas por la pandemia y la guerra. En Paraguay está en aumento la pobreza debido a la alta desigualdad y la concentración de la riqueza en muy pocas familias» afirmó. Sobre la corrupción del gobernante Partido Colorado «es un gobierno sin credibilidad, hay un escándalo vinculado con la  represa Itaipú, el responsable de la empresa de electricidad denunció acuerdos bajo de la mesa».  

A su vez, recordó que Paraguay «es un país conservador, que vivó una dictadura por 35 años, en la que se inició el delito vinculado al narcotráfico», luego afirmó que «el expresidente Horacio Cartes también está sospechados de crímenes relacionados. Hoy los narcos están metidos en los tres poderes del Estado» y el sobre el gobierno del actual mandatario Mario Abdo Benítez recalcó que «son la vuelta del neoliberalismo tras el golpe a Fernando Lugo de 2012. Es la continuidad de Cartes. Tomaron una gran deuda pública, hicieron obras viales a expensas de políticas sociales. En Paraguay hay grandes deudas con el pueblo en educación y en salud, por ejemplo, en la compra de insumos para la pandemia la corrupción fue escandalosa. Muchas compras se hicieron con desvíos de fondos, la gente se moría esperando en los hospitales, eso produjo mucha indignación. Se resuelven las carencias con la solidaridad, pero eso no alcanza», remarcó Esperanza Martínez. 

Sobre la posible reedición de gobiernos de tinte popular en Sudamérica, tras la victoria de Gabriel Boric en Chile, Arce en Bolivia y la posible elección de Petro en Colombia y vuelta de Lula en Brasil, manifestó Martínez que «comparto la visión de que hay una vuelta del progresismo, es una nueva primavera tras tantos años de una derecha fascistoide en la región en la que retrocedieron en poco tiempo las medidas sociales y redistributivas. Se atacaron los instrumentos populares, lo que hace que sea difícil hoy gobernar, con las asimetrías que hay y la fragmentación en muchos partidos, los cambios deben mejorar la vida de la gente, que quiere tener bienestar, empleo, salud, educación, mejores perspectiva de vida». 

Por último, la precandidata presidencial  detalló cómo ve las estrategias para las elecciones: «En 2023 tenemos que enfrentar esta complejidad, defender las instituciones, combatir la corrupción pero sobre toda cambiar el modelo económico, tenemos una deuda pública que está en el 38% del PBI». Y recalcó que «no queremos sólo una alternancia, necesitamos hacer transformaciones, dejar de lado al Partido Colorado. Queremos ser una alternativa diferente de centro izquierda unificada. Sólo en el Frente Guasú somos 14 partidos, muy interesantes, de campesinos, fuerzas sociales que luchan por la tierra. Hay una gran espacio que se está construyendo». Y afirmó que es posible conseguir una victoria electoral y gobernabilidad «si contamos con el 90% de la oposición aliada, no necesitamos muchas propuestas que restan fuerza. La oposición debe hacer una gran concertación, un acuerdo político. Hay que llegar a un acuerdo sobre 5 ejes para una agenda de transformación, que sean la estrategia para ganar y poder gobernar, articular con los sectores sociales y aliados estratégicos. En 2008 con Lugo eso no se hizo. Si bien hubo una traición de parte del gobierno, tenemos que tener presente esa experiencia, que ya sabemos cómo terminó» concluyó por Radio Caput Esperanza Martínez. 

Pasó en Caput. Miradas al Sur Global