El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció que incorporará en el ciclo lectivo 2022 una cátedra de “educación financiera” para los estudiantes del último año de secundaria en escuelas públicas y privadas. La ministra de Educación porteña Soledad Acuña precisó que se destinarán 30 horas de cátedra relacionada con esta materia, y que los contenidos no serán brindados por docentes, sino por miembros de las empresas privadas del sector “FinTech” como Ualá, Mercado Libre. Analizan la medida Alberto Sileoni y Angélica Graciano.

En un intento de incorporar a la educación secundaria contenidos de interés para las empresas FinTech de comercio electrónico y servicios financieros, el gobierno porteño de Horacio Rodríguez Larreta desempolva libretos de meritocracia y emprendedorismo, sin embargo los intereses están a la vista.Ya impusieron prácticas laborales no remuneradas para estudiantes de quinto año, en esta ocasión se trata de incorporar materias de matemática financiera para las cuál se contratarán a «presentadores» de empresas, en vez de docentes.

En torno a la discusión que suscitó tanto en el ámbito educativo como familiar esta iniciativa se manifestaron tanto desde los sindicatos docentes, Angélica Graciano secretaria general de UTE, como especialistas en educación como Alberto Sileoni, ministro de Educación bonaerense quién en conversación con Radio Caput sostuvo que “no estamos en contra de que se dicte una materia de matemática financiera. No creo que el problema sea la de educación financiera sino el marco en el que está la discusión, los propósitos que hay detrás, lo que nos preocupa es el marco conceptual y ético, desde qué perspectiva se hace esta medida, y es la de las empresas».

«Si la materia se orienta a cómo beneficiarse individualmente de los movimientos financieros, se trata de algo que tiene más que ver con el mercado que con la pedagogía, y no estamos de acuerdo. Quieren una materia sobre la billetera virtual, el presupuesto personal, y la educación tiene ver con la formación política de un ciudadano desde un pensamiento crítico, tratar de aprender lo que significan las finanzas, para que sirven. Si nos invita a pensar sobre el rol del dinero, la convertibilidad, entender la tablita de Martínez de Hoz… me parece bien. En el sistema educativo siempre es bienvenido que el joven tenga una perspectiva del mundo del trabajo pero es bueno que ese proceso lo conduzca la educación, nunca el mercado, por eso los modos en que lo encaras son decisivos» sostuvo Sileoni.

Y agregó «si los conocimientos son dictados por empresas privadas con un sesgo acrítico, con esa filosofía vacía del emprendedorismo, no. Eso no lo que alentamos. Los contenidos se eligen, hay otros que quedan afuera, son una elección política, y yo me pregunto: ¿Que autoridad pedagógica y epistémica tienen las empresas para dar clases?».

Angélica Graciano, secretaria general de UTE sostuvo que “hace 15 años que convivimos con las distintas variantes de neoliberalismo. Este es un intento descarado por dejarle a las empresas dictar los contenidos de los estudiantes, no sólo que es ilegal, sino que ya son contenidos que están cubiertos por otras materias en la currícula. Las etapas de formación deben ser acompañadas por los y las docentes.en la escuela secundaria. Los procesos de apropiación de conocimiento deben poder dar cuenta de una mirada más amplia de la economía, no sólo finanzas».

Y agregó Graciano que «el ministerio de educación de la CABA quiere una educación dictada por los financistas y nosotros rechazamos que se pierdan horas de otras disciplinas para imponer esta iniciativa que mira a las empresas, al marketing y los focus groups y no a las necesidades de la comunidad educativa. Y esto no soluciona el problema de la inserción de los jóvenes al trabajo, esto tiene que ver con la situación de la economía y la deuda que el sistema financiero le dejó al país”

La experiencia que deja el fracaso del sistema educativo chileno orientado al lucro desde hace décadas, debe advertirnos que medidas como ésta nos llevan a una sociedad que naturalice las desigualdades, que estimule la competencia desde temprana edad para replicar lo que será el ¨mercado laboral¨del futuro, que promueva el individualismo y todo para acercarle a las empresas como Mercado Libre, Ualá y demás entidades financieras encubiertas a los adolescentes del siglo XXI, fácilmente impresionables, sin experiencias laborales, ni de negociación, ni sindicato que lo proteja; tal que pronto pasen a ser los futuros empleados y deberán sentirse honrados que tan prestigiosa empresa se fije en ellos en un mercado cada vez más estrecho y concentrado.

La «joven» ministra Soledad Acuña que a cada paso que da, valida inocentemente la ideología neoliberal y enmascara viejas ideas.

Desde 2022 empresas y ONGs van a contar con horas-aula y una currícula propia para inyectar a les jóvenes el bichito insidioso de la avaricia, de la salvación individual mediante la tasa de ganancia que da la bicicleta financiera (la misma que probablemente fundió lla PyMe o el negocio familiar en los años 1990s). Al naturalizar las «bondades» del mercado configuramos unas subjetividades que toleran a los «lobos» de wall street, los legitima en virtud de las «leyes del mercado», así como considera empresario honorable a quién tiene cuentas en guaridas en países con laxos sistemas fiscales.

Esta medida no apunta a despertar virtudes o talentos sino a facilitarle la tarea a los departamentos de recursos humanos de las dos o tres empresas que lideran el negocio financiero, de modo de seleccionar el personal incluso antes de que puedan pisar la universidad. La educación resalta valores vinculados al trabajo colaborativo, orientado a situaciones de la vida diaria, a estimular los objetivos como fines a alcanzar por medios cooperativos. Por otra parte este tipo cursos de mercadotecnia exaltan los instintos egoístas que obstaculizan la vida en sociedad.