La socióloga y asesora presidencial Dora Barrancos sostuvo que el neoliberalismo estaba en los cálculos no así la pandemia que desequilibró a todo el planeta y que hace que los grandes capitales se concentren más. En cuanto a la situación del país subrayó que si bien «hubo crecimiento, y se recuperó lo perdido en 2020 y parte de 2021, falta en la redistribución». A la vez que se declaró optimista por el cambio de rumbo político en Colombia y la conciencia de las mujeres de Brasil que lideran la intención de voto para «destronar al agresor Bolsonaro».

En el programa Ahora Y Siempre de Radio Caput, Ana María Careaga junto a Oscar Estellés entrevistaron a  la investigadora feminista, socióloga y docente, Dora Barrancos quien se manifestó acerca de la actualidad del país que «debe sobrellevar una deuda privada y pública de 180.000 millones de dólares «que hace la situación difícil. Pese al crecimiento de la economía que es alentador, los flagelos del neoliberalismo y la pandemia «desequilibraron al país y al mundo» subrayó. 

Respecto a la situación nacional, pidió algo de calma para reflexionar acerca del camino a seguir, en principio manifestó que «hay una reactivación pero no está acompañada de lo que necesitamos, que es una distribución más justa. Se recuperó lo perdido en el 2020 y 2021 pero esa recuperación no trae redistribución inmediata». «Ahora estamos en una horqueta, una bifurcación de ramas, hay que acomodarse para ver cómo salimos. Es momento para reflexionar colectivamente y ver los modos razonables y plausibles para ir en una perspectiva común. El 9 de julio me pareció que el acto tuvo una liturgia adecuada, con voces de artistas, la lectura de un documento colectiva con el sintagma de la soberanía, que significa dignidad y reconocimiento de las necesidades de que quienes sufren y quedan excluidos. Ese es el sentido que le vemos a la soberanía, como dignidad para nuestra sociedad, sin especulaciones».

A su vez, Dora Barrancos recalcó el valor de lo colectivo es fundamental, «la desunión de los colectivos progresistas en nuestro país es la mayor autoagresión que podemos hacernos. Hace falta una unidad que sea capaz de la crítica, abogo por la unidad porque las hienas andan recorriendo nuestro patio. Hoy dicen lo que van a hacer, confiesan sin velo que harán reformas regresivas y más restricciones” expresó la socióloga.   

Entre quienes acechan, afirmó que está «la liberalidad radicalizada que a mi me parece que es un neofascismo. Hay pensar mejor algún termino que ligue el capitalismo que produce finanzas desarraigadas de la producción. Hay nuevas modalidad de neoliberalismo con vínculos fascistas». «Los sujetos que son pura mercancía. Están en la hiper individualidad del negocio, son de desequilibrio total, ni Adam Smith ni David Ricardo pensarían que el cuerpo se pudiera vender en el mercado (por expresiones de Javier Milei). Pasa algo parecido con la partidos de extrema derecha en Europa. Está Vox en España, el gobierno de Hungría, lo que dice y amenaza con hacer Bolsonaro», resaltó.  

En cuanto a la reconfiguración regional recalcó Dora Barrancos que “lo de Colombia es muy notable, es una ruptura fuerte y en Brasil estamos cerca del destronamiento de una figura tan abyecta, que parece una caricatura. Yo estuve exiliada en Brasil y no puedo concebir que le pueblo brasileño lo haya votado a Bolsonaro. Usó todo tipo de ardides, como cuando fue atacado, que fue fraguado para trepar en las encuestas». «Hay que acompañar al pueblo de Brasil, la mayoría de la voluntad femenina apoya a Lula. Bolsonaro las ha ofendido y a las diversidades, se debe ver la impunidad y el grotesco el agresor tanto en la retórica como en las acciones brutal que acontecen en Brasil”.” Es decisivo el papel de Brasil para armar algo continental” concluyó.

En ese sentido, remarcó que «lo que importa es la conciencia que adquirieron tantas mujeres y diversidades, el patriarcado está desafiado como nunca en la historia. Esa conciencia crítica que crece en Brasil y me da mucha emoción».  

 

Por último, Dora Barrancos llamó “a no deprimirse, a erguirse”.  

Pasó en Caput. Ahora y Siempre.