El presidente de la Sociedad Argentina de Agroecología, Santiago Sarandón, afirmó que durante la pandemia se logró que lo agroecológico «indique que algo es de mejor calidad”.

El ingeniero agrónomo Santiago Sarandón analizó la importancia de la Agroecología en el contexto actual y remarcó que “la agroecología aparece como una contrarrevolución” de un modelo pensado cómo la única forma de trabajar la tierra a la que consideró “simplista e infantil”. También puntualizó que es necesario “preservar las bases que son la calidad de los bienes comunes”, y en ese sentido “la agroecología es una nueva agronomía”.

En comunicación con El Avispero, el presidente la Sociedad Argentina de Agroecología explicó que a partir de la pandemia se empezó a tomar conciencia sobre los “enormes problemas de la agricultura” y por eso la nueva forma de trabajar la tierra “vino para quedarse”.

Además, Sarandón sostuvo que “un triunfo simbólico extraordinario” es que “la palabra agroecología indique que algo es de mejor calidad”. Ese cambio de paradigma, remarcó, “fue fundamental e inesperado que en el rol de consumidor se pidiera otra cosa”.

Por último, lamentó que el modo que predomina “no es la agricultura, es una manera de hacerlo”, cuyo único fin es “una altísima productividad y la rentabilidad” sin importar el costo ambiental. Por eso, Sarandón dijo que “la percepción desconocedora de la agricultura está demostrando su fracaso” porque la innovación tecnológica conlleva “consecuencias no deseadas y a veces poco visibles”. 

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