El humorista y escritor Pedro Saborido habló sobre su nuevo libro «Una historia del Conurbano», y reflexionó sobre las identidades  de quienes viven en el Gran Buenos Aires y de quienes viven en la Ciudad de Buenos Aires.

Pedro Saborido afirmó que «existe una conurbanidad,» y que hay vasos comunicantes culturales o ciertas pertenencias que «harían suponer que alguien que escucha Heavy Metal o lee a Rodolfo Kusch vive en Caballito», o que «uno dice Berazategui y no piensa en edificios, sin embargo hay muchos edificios allí».

En diálogo con Edgardo Mocca, Saborido expresó que la Ciudad de Buenos Aires rápidamente «te mete en normas y costumbres, pero quizás en el conurbano todavía cada uno puede mantener uno su singularidad». Por ese motivo, sostuvo que «cierta característica pueblerina o de desacato a la ley de amalgamarse hace que eso se pueda mantener».

Además, opinó que el porteño le otorga al conurbanense el entrenamiento que puede darle el vivir en un territorio más intenso. Además, afirmó que la Ciudad de Buenos Aires «está atrapada en ese sueño no cumplido de ser Europa» y es una ciudad con pocos refugios para escaparse de la ciudad, y por eso el conurbano «es mucho más tranquilo».

Y en ese sentido, dijo Pedro Saborido, «aparece ese ser y no ser de la ciudad» y de ahí que el porteño que conoce otra cosa se plantea cada tanto fugarse de la ciudad.

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