El legislador de la Ciudad de Buenos Aires por el Frente de Todes, Santiago Roberto, cuestionó el proyecto oficial porque los funcionarios serán designados por el poder y no pasarán por concursos.

Santiago Roberto señaló la necesidad de contar con una Oficina Anticorrupción fuerte, autónoma e independiente. Señaló que la propuesta del oficialismo porteño de modificar la Ley de Ética Pública sancionada en 2013 “no cumple con los parámetros internacionales de los organismos especializados”. 

Asimismo, Roberto remarcó que por el nivel de recursos que se manejan no debería depender del poder político de turno. También, Roberto quién hace 2 años presentó un proyecto para crear una Oficina Anticorrupción y remarcó que en los mandatos de Horacio Rodríguez Larreta “donde uno apoya la lupa se encuentran irregularidades”.

En diálogo con Fernando Alonso, el legislador porteño explicó que en el proyecto del oficialismo “quien va a controlar es definido por quién va a ser controlado”, y a pesar de que el cargo dura cinco años esa iniciativa faculta que las mismas personas que eligen a las autoridades del organismo de control podrían removerlas porque no hay concurso previo.

Por otro lado, Roberto sostuvo que si el proyecto no se modifica en algunos aspectos “sería la primera ley que pierde el PRO en la Ciudad de Buenos Aires en trece años”, ya que no cuentan con el apoyo para conformar la mayoría, e incluso el bloque de la Unión Cívica Radical plantea controversias. 

Por último, consideró que quien esté a cargo del organismo debe ser de “la primera minoría legislativa”, y tendría que ser previamente acordado por la Legislatura. También opinó que la oficina tiene que tener la “facultad querellante frente a la justicia”, para que pueda impulsar causas judiciales a partir de las investigaciones que lleve adelante.

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